viernes, 24 de febrero de 2017

Salón Playmobil 2017 Barcelona

El 4 y 5 del pasado febrero se celebró el Salón Playmobil de Barcelona 2017, organizado por Click Factory. Participé con un diorama al que titulamos, Epidemia.

Cartel del evento
El diorama tenía que transmitir un poco el caos que se podría producir en una epidemia apocalíptica. Las personas se contagian de un virus mortal y sin cura que mata prácticamente en el acto. Mueren sin convertirse en zombies ni nada parecido, pero igualmente se generan situaciones límite. Atracos, accidentes, persecuciones...en este diorama se pueden encontrar escenas sobrecogedoras. 


El diorama está dividido por dos escenarios, la ciudad y el bosque. Una carretera cargada de vehículos recorre los dos escenarios. Podemos encontrar un centro comercial, el gran hotel, tiendas, un edificio en construcción, un camping, un cementerio y un accidente ferroviario entre otras cosas.


Para el centro comercial quise hacer algo especial y lo personalicé para la ocasión. Lo renombré como "El corte Click" y añadí cartelitos anunciando las rebajas. Aproveché para incluir en la propaganda a mi queridas Sus y Duclack.


Entre los muchísimos clicks que incluimos en el diorama pusimos a algunos de nuestros personajes más famosos. Eso sí, toca analizar el diorama detenidamente para localizarlos.


Fue para mi un reto recrear una carretera y unas aceras que quedasen bien. Puede parecer fácil a simple vista pero para mi supuso todo un reto. Personalmente quedé satisfecho con el resultado.



La idea es que los habitantes de la ciudad quieren escapar lejos, quizás al bosque, pero la policía ha creado barricadas para impedirlo. Nadie puede salir ni entrar de la ciudad.


Aunque muchos de estos clicks desconocen que el horror está en todas partes. En el bosque están ocurriendo cosas también terribles. Un tren a descarrilado y hay muchos muertos y heridos esparcidos por todas partes.



La situación en el camping no es menos angustiosa. Los esqueletos están por todas partes y los pocos que sobreviven huyen buscando un lugar mejor.




En el interior de los edificios se están viviendo escenas de lo más dramáticas. Parece que no existe un lugar seguro.



Algunas personas (en este caso, Valeria, Ximena, Vicenta y Hermenegilda), tapian las ventanas de su casa para impedir que entren delincuentes y contagiados. 


Fune y Pinhead están robando en una tienda de electrodomésticos y Valentina Summers está siendo atracada cuando se disponía a sacar dinero del cajero automático. 



John, que es agente de policía, intenta poner a salvo a Sabrina, Walter y Donna. Se detiene en cada esquina para asegurarse de que es una ruta segura para escapar.




Algunos vehículos están ardiendo y las calles están pobladas por payasos asesinos, locos y atracadores. 






Natalia Morey, la alcaldesa, huye en helicóptero desde la azotea de un edificio. La policía la está escoltando ya que está siendo perseguida por ciudadanos enfurecidos. 



La experiencia de montar en una evento/feria de esta envergadura fue alucinante. Tener la oportunidad de montar un diorama tan grande sin problemas de espacio y que sea expuesto es todo un lujo. Los comentarios de los que se acercaron eran muy positivos. Era divertido ver las reacciones de la gente y como hacían fotos y vídeos.  


Exponer suponía para mi romper otro de mis miedos, los robos. Por suerte, Click Factory puso unas excelentes medidas de seguridad para que mi colección estuviese segura.





Fue maravilloso vivir esta experiencia con compañeros y conocer a aficionados de toda España.  En esta fotografía podéis ver a mis avatares junto a los de otros compañeros. Fue una experiencia inolvidable. 


Mis conclusiones después de unas semanas es que lo pasé bien, fue divertido, pero que no es mi forma de vivir esta afición. Me supuso un gran esfuerzo transportar todo el material en tren, ya que vivo lejos y nadie me podía ayudar (a excepción de mi mejor amigo Raúl) . No tengo demasiada experiencia en esto de las exposiciones (solamente monté una vez), y para mi es todo un mundo. Invertí mucho dinero (mucho para mi puede parecer poco a otra persona, según como se mire) y era algo que no me podía permitir. Por otra parte, aunque es un detalle al que no le doy importancia, censuraron muchas escenas del diorama. Desde algunas escenas violentas hasta otras que no lo eran (un hombre con una llave inglesa escondido en su cuarto o una mujer vomitando). Ni mucho menos me enfadé ni puse el grito en el cielo, pero me di cuenta de lo verde que estoy en esto de hacer lo políticamente correcto y pensar en los niños o los periodistas, que habrían puesto el grito en el cielo (al menos eso es lo que dicen, no me extrañaría con las situaciones surrealistas que se están viviendo últimamente).  Poniendo todo esto en una balanza pesa mucho más la satisfacción de un trabajo bien hecho que gustó a los visitantes, de estar con compañeros y conocer gente y poder haber comprado algunas cositas que me gustaban. Pero para mi es eso, una experiencia que me gustó y que no creo que vuelva a repetir.

viernes, 6 de enero de 2017

Mágica noche de Reyes

Después de disfrutar de la cabalgata de los Reyes Magos, fueron a comprar algunas cosas de última hora. Suselle y Dante estaban entusiasmados. Habían enviado sus respectivas cartas con sus regalos más deseados a sus majestades de oriente. Hacía un frío terrible y estaban deseando llegar a casa para entrar en calor. 

Diamante: ¡Qué frío!
Sus: El viento viene helado. ¡Tengo las manos congeladas!


Diamante iba cargado con varias bolsas. Sus llevaba el carro con los niños y a Pandy. El árbol de Navidad les dio la bienvenida con sus luces y adornos de colores.

Sus: Ay, cariño...siento que vayas tan cargado.
Diamante: No te preocupes, soy un pirata y puedo con esto y con más.
Pandy: ##### (Pues yo te veo para el arrastre...)


Diamante se sentó en uno de los sillones y se acomodó. Cogió a Dante en brazos y le dio un beso en los mofletes. 

Dante: Papi, ¿le habrá llegao la carta a los Reyes? Tengo medo de que se haya perdío. Gruñín dice que las cartas se pierden y que muchos nenes se quedan sin regalos...
Diamante: No hagas caso a Gruñín, lo dice para chincharte. Las cartas de los niños a los Reyes Magos no se pueden perder ya que los elfos se encargan de que lleguen a su destino.
Dante: ¡Ahhhh!


Suselle: ¡Mamiiii! Yo quero cenar ya pa irme a momir pronto.
Sus: Vale, pero primero tengo que ponerme cómoda y preparar la cena. Hoy prepararé unos dulces navideños muy ricos.
Suselle: ¡Yupiii!


Se reunieron todos en la cocina y Sus empezó a cocinar. Diamante, que era un desastre en la cocina, prefería supervisar que todo marchase bien. Los niños abrieron la puerta del balcón y salieron a jugar.

Sus: Solamente me queda pintarlas con azúcar y listo. Es una receta de mi abuela. ¿Crees que con dos bandejas tendremos suficiente? Mañana vienen todos a comer a casa y...¿Dónde están las galletas?
Diamante: Esto...es que quería asegurarme de que estaban buenas...
Sus: ¡Te has comido toda la bandeja! Por lo menos eso confirma que estaban buenas.
Diamante: Sí, cariño. Están buenísimas. 


Sus: Me alegro. Bueno, haré otra bandeja más. Ya que el experto catador me ha dado su visto bueno. Ay, tengo frío...¡Niños!


Diamante: ¿Qué pasa?
Sus: ¡Están jugando en el balcón! ¡Entrad inmediatamente! ¿No véis que os podéis resfriar? Con el frío que hace fuera...
Dante: ¡Yo quero ver si vienen ya los Reyes Magos!
Suselle: ¡Y yooo!
Diamante: No os preocupéis, que vendrán. 


Sus: ¡Los bolitas de chocolate ya están listas!

Sus abrió el horno y sacó la bandeja con las bolitas de chocolate recién horneadas. Su delicioso aroma invadió la cocina. Diamante salivaba deseoso por probarlas. 

Suselle: ¡Yo quereeee!
Sus: Tenemos que esperar a que se enfríen. 
Diamante: ¿Y si pruebo una para saber si están sabrosas? Lo haría por vuestro bien...
Sus: Ni lo sueñes, que te las comes todas.
Dante: ¡Papá es un glotón!
Diamante: ¡Ey! Y tú eres un renacuajo.
Suselle: Es verdad, es renacuajo y mu feo jajajaja.
Dante: ¡Mami, mira lo que dice Suselle! ¡Tonta!
Sus: Venga, no os peleéis o los Reyes no os dejarán nada.

Los dos hermanos callaron inmediatamente arrepentidos. 



Llegó la hora de cenar y bajaron al comedor. Sus sacó la vajilla cara y preparó una mesa especial. Diamante comía carne en salsa de queso y patatas y Sus mazorca con verduras salteadas. Los niños comían bollito de verdura. Pandy comía Bambú con hierbabuena y más especias.  

Diamante: ¡Ohhhh! Está de vicio, Sus. Esto me lo tienes que hacer más veces.
Sus: Vale, no es difícil. ¿Os gusta el bollito?
Suselle: No me gusta. Tiene belenjena y pimento...
Dante: A mi sí, mami.
Sus: Me alegro, cariño. Suselle, ¿quieres verduritas de mi plato?
Suselle: No, quero carne de la que come papi...
Diamante: Espera, que te doy un poquito.


Sus: No sé si te lo había dicho, Diamante.
Diamante: ¿El qué?
Sus: He visto a un elfo en la tienda de cosméticos. Me ha dicho que los Reyes Magos pasarán primero por nuestra calle.
Diamante: ¡Córcholis! Yo he hablado con un angelito, que estaba en frente del Corte Click. Me ha dicho exactamente lo mismo.



Dante: ¡Pasarán primero por nuestra calle! ¡Yupiiii!
Diamante: No creo que tarden mucho en pasar...yo no tardaría en irme a la cama. Puede que si os ven despiertos no os dejen los regalos.


Sus: Claro, a ellos no les gusta que los niños se acuesten tarde.
Suselle: ¡Rápido, vamos a teminar de comer!


Antes de irse a la cama, los niños prepararon un tentempié para sus majestades. Tres cartones de leche individual y tres rosquillas de chocolate. 


Suselle: Mami, ¿y si le dejamos más rosquillas?
Sus: Yo creo que ya son suficientes, hija.
Diamante: Sí, no queremos que sus majestades engorden mucho y los camellos no puedan soportar su peso.
Dante: ¡Ops, es verdad!


Sus subió con los niños mientras Diamante abrió la puerta principal de la casa.

Wen: ¡Por fin! Nos estamos congelando.
Diamante: ¡Jajajajajaja! ¡Menudas pintas! ¡Jajajajaja!
Wen: ¿A que estoy imponente?


Sus acostó a los niños en sus respectivas camas. Suselle con su inseparable muñeca. 

Sus: Descansa, cariño. Mañana tendrás los regalitos junto al árbol.
Suselle: Estoy neviosa, mami...
Sus: Es normal. No te preocupes, te dormirás.


Dante: Sin beso no pede dormir...
Sus: Claro que sí, mi niño. Intenta descansar, que mañana tendrás mucho trabajo abriendo paquetes y jugando.
Dante: ¡Qué guay!


Mientras tanto...

Vicrogo: ¡Mmmmm, deliciosas rosquillas de chocolate! ¿Son para nosotros?
Othello: Representa que somos los Reyes Magos, así que imagino que sí.
Vicrogo: ¡Ay, esta barba pica mucho!


Sus: ¡Holaaa! ¡Oh, chicos! Estáis espectaculares, irreconocibles. Muchas gracias por hacer esto por los niños. Seguro que no lo olvidarán jamás.
Wen: Por la sonrisa de un niño, lo que sea. Más siendo mis sobrinitos. 
Vicrogo: Luego tenemos que ir a casa de Othello y Fatu para sorprender a Karim.
Othello: Y a casa de Willy, Junior y Renzo.
Diamante: Caramba, tenéis trabajo. Ya habéis metido todos los regalos, que rápidos.


Sus y Diamante subieron hasta el cuarto de los niños. Sabían que estaban despiertos, así que pusieron en marcha su plan. Hablaban fuerte, para que los pudiesen escuchar sin problemas.

Sus: Madre mía, son muy majos los Reyes Magos.
Diamante: Se están comiendo las rosquillas y bebiendo la leche. ¿Has visto la cantidad de regalos que están dejando?
Sus: Sí, muchísimos. Dejemos que hagan su trabajo. Vamos a dormir, cariño.
Diamante: Sí, vamos.


Se metieron en su habitación y Sus dejó la puerta entornada para poder observar su reacción.

Diamante:¿Se han levantado?
Sus: Sí, Dante está de pie en la cama y Suselle está sentada.
Diamante: Han picado el anzuelo. 



Dante: Suselle, ¿has escuchao lo que han dicho?
Suselle: Sí...
Dante: Vamos a ver lo que hacen.
Suselle: ¿Y sin nos descuben?
Dante: No lo harán. Vamos.


Wen: Ya vienen...¡Oh, esas rosquillas estaban deliciosas!
Vicrogo: ¡Jo jo jo! Estaban de rechupete.
Othello: Suselle y Dante se han portado muy bien este año.
Dante: ¡Dicen que nos hemos portado bien!
Suselle: ¡Yupiii!


Bajaron las escaleras para poder ver a los Reyes. Cuando los vieron colocando regalos junto al árbol, se pusieron muy nerviosos.

Suselle: ¡Son los Reyes Magos!
Dante: ¡Mira cuantos regalos! Vamos a verlos más de cerca.


Wen: Este es para Dante. Es un regalo que le hacía mucha ilusión. 
Othello: La casita es para los dos. Es tan grande que incluso se pueden meter dentro.
Suselle: ¡Nos han traído la casita!
Dante: ¡Yupiii! ¿Me habrán traído el barco?
Suselle: ¿Y el castillo?


Pandy dormía en su cestita pero se despertó con el alboroto. 

Pandy: ##### (Pero, ¿que pasa aquí?)
Suselle: Shhhh, no hagas ruido Pandy. Si nos descubren, se llevarán los regalos.
Pandy: #### (No entiendo nada...)



Wen: Bueno, es hora de marcharnos. El año que viene volveremos con más regalos.
Vicrogo: Eso si se portan bien. Tienen que obedecer a sus padres en todo.
Othello: Seguro que lo harán. Vamos, tenemos mucho trabajo por delante y la noche es larga.



Cuando los Reyes Magos se marcharon, Suselle y Dante corrieron a ver los regalos. Saltaban y gritaban de alegría.

Suselle: ¡¡Por fin tenemos la casita para los muñecos!!
Dante: ¡Y mira cuantas cajas de regalos! ¡Las quiero abrir ya!


Diamante: ¡Pero bueno! ¿Qué hacéis despiertos?
Dante: ¡Hemos visto a los Reyes Magos!
Suselle: ¡Mirad, la casita de muñecos!
Sus: ¡Oh, es fantástica!


Suselle: ¡Mira, mami! ¡Estoy muy contenta!
Sus: Me alegro mucho, cariño.
Dante: ¡¡El barco, quiero el barco!!
Diamante: Quizás sea una de estas cajas.
Dante: ¡¡Quiero abrirlas ahora!!
Sus: De eso nada, cariño. Tendremos que esperar a mañana. Ahora toca dormir.


Y así fue como Suselle y Dante vivieron una mágica noche de Reyes. Por la mañana, bien temprano, bajaron a abrir todos los juguetes. Un castillo, la casa de muñecos, una cocinita, un castillo, un barco pirata, un balón...

Sus: ¿Estáis contentos?
Dante y Suselle: ¡Síii!


Dante: Este será el Capitán Barba negra y este Capitán Garfio. Papi, ¿has terminado de montar el barco?


Diamante: ¡Córcholis! Esto es más difícil de lo que esperaba. ¿Dónde irá esta vela?


Suselle: Mami, pienso hacer pasteles como en Masterclick Chef. ¡Dante, vamos a jugar con la casita!
Dante: ¡Síiii!


Fin