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martes, 10 de septiembre de 2013

Venganza en el pantano: Capítulo 4

Capítulo 4

Lara llegó a la montaña antes de lo que había previsto. Escaló asegurándose muy bien dónde se agarraba. Estaba muy acostumbrada a escalar pero siempre lo hacía con muchísima precaución, ya que sabía que se jugaba la vida.



Su meta era llegar a la cima y buscar alguna pista que le indicase dónde se encontraba Hatima. Habían pasado ya muchos años, pero si observaba con atención el terreno y seguía su intuición, podría encontrar algo que le ayudase a encontrar al dios antiguo.


Escalando un lateral de Shitva visualizó una cueva. No se lo pensó dos veces y entró. Estaba oscuro pero encendió su linterna. A simple vista no se veía nada que resultase interesante pero entonces, encontró un símbolo en una de las paredes. Era muy pequeño, pero estaba claro que era obra del ser humano. Lo observó con atención. El símbolo, con forma de corona sobresalía de las rocas. Lo pulsó y una roca enorme se movió. Al moverse dejó al descubierto un pequeño cofre negro. Lo cogió y salió al exterior para examinarlo con más claridad.



Al abrirlo encontró en su interior un pequeño mapa…

Lara: ¡Bingo!
Amanda: ¿Lara? ¿Has encontrado Hatima?



Lara: No, pero he encontrado un mapa que indica dónde está.
Amanda: ¡Fantástico!
Lara: Según el mapa, se encuentra en la zona de las ruinas.




Tres hombres habían seguido a Lara todo este tiempo. Guardaban una distancia prudencial para no ser descubiertos. Fueron testigos del hallazgo de Lara y en seguida se lo comunicaron a su jefe.



Mientras tanto…

John: Parece que Rex ha encontrado un rastro… espero que sea Sabrina.
Rex: ¡Guau guau!
Rose: John, ¿estás preparado para lo peor?



John: ¿Qué quieres decir?
Rose: Eres mi amigo, y sabes que te aprecio. Sabrina es una delincuente y estoy segura de que ella es la responsable de esas desapariciones. Tu novia no es buena para ti...
John: Te olvidas que salvó muchas vidas en el incendio y que nunca quiso hacer daño a nadie.
Rose: Lo sé, reconozco que fue toda una heroína… pero sigue siendo muy conflictiva. Quería secuestrar a Diamante en su propia boda y ensuciar a la novia en el altar con pintura. Robó dinero y el coche al mismísimo presidente de Wensuland además de escapar de la cárcel de Clisandia, ¡no respeta las normas!
John: No es una mujer corriente, eso lo sé. Es muy pasional y no defiendo lo que hizo, pero ella ya no es así. Con lo que le costó demostrar su inocencia, ¿crees que lo tiraría todo otra vez por la borda?
Rose: ¿Y que se insinúe a su compañero de trabajo y agreda a su compañera? ¿Eso también lo defiendes? Sabes que tu madre no la soporta y que…
John: No quiero seguir discutiendo, tenemos trabajo.
Rose: John…



Hércules, Ben, Wenda, Duclón y Estrella observaban ocultos como Pinhead y Fune se llevaban a los demás a punta de pistola…

Hércules: Se los llevan, ¿a dónde?
Estrella: ¡Es Pinhead y Fune! Los conozco. Son muy peligrosos… viví muchos meses secuestrada por ellos. Tenemos que rescatarlos… ¿¡Dónde está Wen?!




Wenda: Se fue a pasear con su abuelo, así que por el momento están a salvo.
Ben: Tenemos que hacer algo.
Duclón: Esperaremos el mejor momento, no nos precipitemos.


Lilu: Estoy hasta el rabbit de gentuza como vosotros.
Fune: Camina o te caneo.

.

Willy: Alexia…
Alexia: No te preocupes, Willy. Todo saldrá bien, ya lo verás…
Willy: Yo te salvaré. Te demostraré que soy más fuerte y mayor de lo que piensas.
Alexia: Willy, no tienes que demostrar nada.


Sus: Diamante, tengo miedo por los niños…
Diamante: No dejaré que les hagan daño.
Sus: Estrella tenía razón, este lugar es peligroso. Es el último año que venimos… no pienso poner en riesgo la vida de nuestros hijos. El año que viene iremos al hotel de Clisandia, allí si que se está bien.
Diamante: Allí también ocurrieron cosas... incluso murió ese trabajador en el atraco.
Sus: Sí, pero no creo que ocurra más. Ya no me apetece venir y arriesgarnos a que nos ocurra algo espantoso.


Willy se lanzó sobre Pinhead, pero no consiguió tirarle al suelo…

Alexia: ¡Willy!
Willy: ¡Te vas a enterar! ¡Nadie amenaza a mis amigos! ¡Corre Alexia!
Pinhead: ¡Será posible!  ¡Quita!



Le golpeó en la cabeza con la culata de su arma y Willy cayó al suelo aturdido…

Duque: ¡No!
Pinhead: ¡Que nadie se mueva!



Diamante quería a Willy como a un hermano. Al ver lo sucedido se tiró a por Pinhead. Le dio un buen puñetazo en toda la cara.

Diamante: ¡Acabaré contigo!

Aunque el puñetazo sobresaltó a Pinhead, tuvo tiempo para utilizar su arma y golpear a Diamante hasta dejarlo inconsciente.




Sus: ¡Diamante! ¡Nooo!
Duque: ¡Diamante, responde!
Duclack: ¡Oh no! ¡¡Diamante!!
Willy: Diamante…
Pinhead: Mira lo que has hecho, chaval. Por tu culpa tu amigo a muerto.
Willy: ¡Noo! ¡¡Diamante!!
Sus: ¡No te mueras, mi amor!


Sus: Diamante, ¡responde! No te mueras, por favor…
Pinhead: ¡Venga! Todo el mundo en pie, seguimos nuestro camino. Lo siento, tendremos que abandonar a vuestro amigo a su suerte.



Duclón: ¡Diamante! Le han golpeado…
Ben: ¡Maldita sea!
Wenda: ¿Le han golpeado? Por favor, dime que está bien…


Fune: ¡Venga! Dejar de llorar, lloricas. Tenemos un largo camino por delante.
Duque: Yo cargaré con él, no le podemos abandonar aquí. Por favor…
Pinhead: ¡Silencio!
Lilu: ¡No tenéis heart!




Sus: ¡Diamante!
Duclack: Sus, no desesperes. Confía en Diamante, él es fuerte.
Fune: Deja de llorar, que me produce dolor de cabeza, leches. Que nos vamos ya, andando. No quiero más tonterías o me enfadaré de verdad.


Wlly: ¡Ha sido culpa mía! ¡Buaaaaa! ¡Solo quería salvarte!
Alexia: No es tu culpa, Willy. La culpa es de estos delincuentes.
Willy: ¡No quiero que se muera!
Alexia: Eso no ocurrirá, te lo prometo...


Wenda: ¡Oh no! Han matado a Diamante, ¡Diamante!
Ben: Vamos, Wenda. No adelantemos acontecimientos, intenta tranquilizarte.
Estrella: En cuanto se vayan iremos a socorrerle.



Dicho y hecho. En cuanto la Fune y Pinhead se marcharon con sus prisioneros, fueron a ayudar a Diamante.

Duclón: ¡Diamante! Vamos, contesta… ¡Lucha!
Wenda: Diamante, no te me mueras, te lo ruego… reacciona.
Hércules: ¡Vuelve en sí!
Diamante: ¿Eh? Ay, mi cabeza…


Duclón: ¡Ese es mi chico!
Wenda: Que susto nos has dado, ¿te duele mucho?
Diamante: Sí… pero sobreviviré.
Estrella: Gracias a Dios.
Diamante: ¿Dónde están los demás?
Ben: Esos dos se los han llevado. A ti te han dejado abandonado pensando que morirías…
Diamante: Esos no saben que soy un hueso duro de roer… Ay, mi cabeza…
Duclón: Descansa un poco. En cuanto te repongas iremos tras ellos.




Esa mujer misteriosa seguía avanzando hacia su destino. Se encontraba todo tipo de insectos y animales peligrosos, pero ella no se detenía por nada. A pesar del terrible calor y las condiciones del terreno, vestía de forma elegante y sin mancharse lo más mínimo. Lo tenía bien  claro, ya habían pasado demasiados años desde que lo vio por última vez… y nada se interpondría entre ellos.




Continuará...