jueves, 2 de diciembre de 2021

Halloween 2021 - Capítulo 06: Habéis perdido

Capítulo 06

Habéis perdido

Candy salió corriendo de aquel terrible circo como alma que lleva el diablo. Quería huir, alejarse para no volver más. No pensó en George ni sus amigos. Tenía claro que ellos de haberse visto en su misma situación, habrían hecho lo mismo. Al salir al exterior, notó el frío en su cuerpo. En aquel bosque no hacía una temperatura precisamente agradable.


Estaba cansada y le dolía el cuerpo del enfrentamiento con Blasa, pero no quería detenerse por nada del mundo. Tenía que llegar a la carretera y pedir ayuda. Explicaría a la policía lo ocurrido. Alguien debía detener a esos engendros malditos.


La carpa iluminada del circo parecía perseguirla allá dónde se escondiese. Su luz era más potente y brillante. Tenía claro que nunca más volvería a un circo, bajo ninguna circunstancia.


No podía más. Necesitaba tomar aire. Se escondió entre unos árboles y respiró. El aire puro del bosque penetró en sus pulmones. Agradeció aquel momento de relax antes de seguir con la marcha. No estaba acostumbrada a correr de esa forma.

Candy: Ya estoy a salvo.


Jaimito: Hola, Candy.
Candy: ¿Qué haces aquí? He ganado y me han perdonado la vida.
Jaimito: Enhorabuena, aunque como bien dices, solamente te han perdonado la vida. No puedes irte.


Candy: ¿Qué quieres decir?
Jaimito: Yo también vencí en el juego hace muchos años. Sobreviví, pero quedé maldito. Llevo años esperando que alguien gane el juego. Tú lo has conseguido y me has liberado. Gracias a ti puedo marcharme.
Candy: Eso no es justo...
Jaimito: Yo no dicto las normas de este juego...


Un año después...

Belinda y Valentín viajaban en su deportivo rojo. En la radio sonaba una de las canciones preferidas de Belinda. Cantaba emocionada a pleno pulmón mientras él conducía. Era una noche estrellada en la que la luna brillaba con todo su esplendor. Habían cenado en un prestigioso restaurante y ya volvían a casa.

Belinda: Sin tu amor, no sé qué vaya a hacer conmigo
Sin tu amor, no sé cuál sea mi destino
Sin tu amor, el mundo caerá sobre mi, baby.
Valentín: ¡Mira allí, amor!


El circo resplandecía en aquel oscuro bosque. Detuvieron el coche y aparcaron. Belinda adoraba el mundo del circo.

Belinda: ¡Tenemos que ir!
Valentín: Es un lugar extraño para instalar un circo.
Belinda: Es mega ideal. Vamos, cari. Seguro que podremos ver elefantes, tigres y monos. 
Valentín: Está bien.


Caminaron por el bosque siguiendo la luz que emanaba de la enorme carpa del circo. Aunque a Belinda le hacía ilusión ir al circo, estaba empezando a arrepentirse. Se escuchan ruidos extraños entre la maleza. Valentín por el contrario, estaba cada vez más intrigado.


Llegaron a la entrada principal. Buscaron algún empleado que les pudiese ayudar, pero allí no había nadie. Cuando se disponían a marcharse. Candy salió a recibirlos.

Candy: Buenas noches, chicos.


Belinda: ¿Quién es usted? Pensábamos que estaba cerrado.

Candy tenía una mirada siniestra. Sonreía, pero había algo en ella que puso la piel de gallina a Belinda.

Candy: Por favor, no se marchen. Nuestro circo está abierto.


Calabazo: Candy liberó a Jaimito, ahora debía encontrar otro jugador que hiciese lo mismo por ella. ¿Podrán Belinda o Valentín ganar el juego? Puede que algún día os lo cuente. 

Vaya, me parece que nos quedaremos con las ganas de saber lo que ocurrió con Candy. Espero que consiga liberarse, aunque eso suponga que otra persona ocupe su lugar. Creo que aquí concluye la historia de terror de este año.


Steve y Carol parecen afectados por la historia. Intentan disimular, pero se les nota asustados. ¿Quiénes son esos que están fuera del restaurante? ¡Son payasos! Van armados y miran fijamente a Carol y Steve a través de las ventanas.


Steve: Ahí fuera hay gente...
Carol: Son payasos. 
Steve: Qué casualidad, igual que en la historia que nos acaba de contar. Será mejor que nos marchemos ya. 
Carol: Sí, yo también quiero irme de aquí.


Steve: Esos payasos nos están mirando fijamente. ¿Crees que es buena idea salir?
Carol: Steve, estamos en Halloween. La gente se disfraza y asusta a todo aquel que se encuentra por la calle. No dejes que la historia de ese hombre te influya tanto.
Steve: Perdona, creo que me ha afectado más de lo que pensaba. Venga, vámonos. 


Calabazo no parece dispuesto a dejarles marchar tan fácilmente. 

Calabazo: ¿Y bien? ¿Han pasado miedo?
Carol: Para nada.
Steve: Es una historia muy tonta.
Calabazo: ¿Y no queréis que os pague la cena? Habéis ganado, ¿no?
Carol: No es necesario...
Calabazo: Os advertí que a mi no me podéis engañar. Veo el miedo en vuestros ojos. 
Steve: Está bien, hemos pasado miedo. Venga, ya tienes nuestras almas. Ahora, déjanos marchar.
Calabazo: Esto no funciona así.


Calabazo abre la puerta y esos payasos tan tétricos están entrando al restaurante. ¡No me gustaría estar en la piel de estos pobres insensatos!

Carol: ¿Y esta gente? ¡Pienso llamar a la policía!
Steve: Esto va en serio, Carol.
Carol: ¡No tiene gracia! ¡Exijo que nos dejen marchar!
Calabazo: Lo siento, pero habéis perdido. Amigos, pasad. Os regalo dos almas incautas para vuestra colección. ¿No ha venido Candy? Vaya, esperaba poder verla en persona.


Pobres Carol y Steve. Están acorralados junto a la máquina de música. Suena la canción que bailaban cuando llegaron al restaurante. Cada vez entran más payasos y no parecen tener buenas intenciones. 

Steve: ¡No os acerquéis a nosotros!
Carol: ¡Haz algo, Steve! ¡No dejes que se acerquen!
Steve: Por favor, no sabíamos que esto iba en serio. ¡Le ruego que nos perdone!


Calabazo: Lo siento, perdonar no es una de mis virtudes. 
Steve: ¡Haré lo que sea! ¡Por favor!
Carol: ¡Socorro!


Chicos, será mejor que apartemos la mirada. Dejemos a esos payasos con Carol y Steve. Centrémonos en Calabazo (si sus gritos nos dejan). Vuelve a la barra para hablar con Morgan. Sigue con sus tareas, impasible a lo que ocurre en el restaurante.

Calabazo: Ahí tenéis más carne para vuestro restaurante, tal y como os prometí.
Morgan: Muy amable, señor Calabazo.


Calabazo: Dígale a Amanda que quiero probar esta carne. ¿Podría prepararme un menú especial añadiendo una hamburguesa con carne de uno de ellos?
Morgan: Por supuesto. ¿Desea probar alguno en especial?


Calabazo: Sí, probaré la carne de Steve. Amanda es tan buena cocinera.
Morgan: Así es. Estos dos se han comido dos buenas hamburguesas con carne de Axel y George.
Calabazo: No me terminó de gustar la carne de George, estaba algo dura....
Morgan: Advertiré a Amanda.
Calabazo: Amigos, aquí termina mi historia de Halloween de este año. 


Calabazo: Espero que hayáis disfrutado con ella. Yo debo volver a mi mundo, allí me esperan los seres más escalofriantes que jamás podríais imaginar. Junto a ellos, esperaré al año que viene la llegada de un nuevo halloween. Volveré y espero encontraros a todos ahí, fieles a la cita. Pasaré lista y si no os veo, quizás algo terrorífico os ocurra. ¡Hasta el año que viene! 


FIN




1 comentario:

  1. ¡Ay, no sabía que había otro capítulo! ¡Qué final tan aterrador! Lo último que imaginaba era que cocinasen a los que perdían en el circo! Qué bueno cuando dice Calabazo que quiere probar la carne de Steve....! ¡Qué historia tan terrorífica! ¡Me ha gustado mucho! ¡Qué imaginación tienes!!

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