domingo, 26 de febrero de 2017

Viaje a Ciudad Real 2016

¿Existe algo mejor que viajar a un lugar al que deseas ir con todas tus fuerzas? ¡Por supuesto! Saber que allí te espera tu mejor amiga. ¡Teníamos unas ganas locas de ver a Duclack!

Hércules (Raúl o Yomismo en Playclicks) me acompañó en este inolvidable viaje. Decidimos ir en AVE, y gracias a una oferta especial, en preferente. Podéis comprobar lo felices que estábamos jugando y pasando el rato.


Viajar en preferente es una pasada. La comodidad, tranquilidad y atención que se recibe es sorprendente. No estábamos acostumbrados. Decidimos llevarnos paraguas, el día estaba muy lluvioso por toda España.


Nos dieron de merendar y nos ofrecían copas, refrescos y la prensa. Nos pusieron un par de películas aunque preferimos disfrutar del viaje charlando y jugando.




El reencuentro con Duclack fue mágico. Nos fundimos en un abrazo y sentí que el tiempo no transcurre para nosotros. Nos montamos en su coche a toda prisa (llovía bastante) y fuimos al hotel para dejar las maletas. Luego estuvimos en su casa, clickeando y disfrutando de la compañía de su familia. Para cenar, fuimos al Crónicas Carnívoras. Los bocadillos son enormes y los precios muy económicos. No conseguí terminarme todo el bocadillo, que por cierto estaba delicioso.





Después de una noche de descanso en el hotel, en el que dormimos de maravilla, nos fuimos de paseo por Ciudad Real y visitamos un montón de jugueterías. Luego fuimos a Almagro y paseamos por sus calles.


Nos encantó. Los edificios, los teatros, las casas, sus calles, la plaza mayor...daba gusto pasear y perderse por ellas. Hacía bastante frío pero por lo menos no llovía y en el sol se estaba muy bien.
Compramos algunos dulces típicos de la tierra y nos fuimos a comer a casa de Ana y Edu.



Fue maravilloso comer en su piso y estar con ellos. Tienen un piso precioso y un perrito al que adoro, Copito. Comimos de maravilla y nos sentimos muy a gusto. Por la tarde fuimos a un lugar natural, en el que vimos paisajes espectaculares.




Sus, Duclack, Wen, Hércules y Pandy aprovecharon para vivir una pequeña aventura. No dudaron en subirse a los árboles o meterse en el agua.







Ya estaba oscureciendo y estaba refrescando así que decidimos aprovechar para ir a algunas tiendas más. Luego fuimos a cenar y al cine todos juntos. Fue un día redondo.


Al día siguiente paseamos por el barrio de Duclack. Estábamos encantados pues pudimos saludar a muchos clicks famosos y hacernos fotos juntos. 



Al hijo pequeño de los Rojillo le gustaba acariciar a Pandy. 


Saludamos a Duclón y Alexia, que paseaba por allí vestida de motera. 



La señora Rosarillo se enfadó con nosotros por pararnos en su puerta a conversar. Le pedí disculpas y nos marchamos antes de que se enfadase todavía más.



Pudimos saludar a Natalia Morey, alcaldesa de Clickópolis. Fue muy simpática y no tuvo problemas en hacerse unas fotos con nosotros.


En el pozo de los deseos cada uno lanzó una moneda y pidió uno. No os puedo decir lo que deseé ya que si lo desvelo, no se cumpliría. 



Estuvimos un ratito en el barco de Duclack. Salimos a navegar y nos enseñó su camarote y alguno de sus tesoros.


Para terminar, decidimos ir a Las tablas de Daimiel. Recomendamos muchísimo su visita, es un lugar precioso. No dudamos en fotografiar su fauna y aquellos paisajes que nos hechizaron. 


Allí se respira un aire puro. Aunque llovaí un poco, no molestaba. Algunos recovecos por los que pasamos eran realmente mágicos.











Pudimos ver cigüeñas, patos y todo tipo de aves. 











Para finalizar, luchamos contra un monstruo pelota que quería comerse a Pandy.





Al final conseguimos vencerlo pero nos dio un susto difícil de olvidar. 


Tengo muchas más fotos y experiencias que contar, pero este es un resumen general de lo que fue aquel viaje. Duclack es la mejor amiga que se puede tener, y su familia es maravillosa. Siento un gran cariño por todos ellos y siempre que los visito, me siento como en casa. Ojalá pueda volver pronto. Duclack, muchas gracias por tu hospitalidad, por tu cariño y el de tu familia. Me lo pasé genial.



viernes, 24 de febrero de 2017

Salón Playmobil 2017 Barcelona

El 4 y 5 del pasado febrero se celebró el Salón Playmobil de Barcelona 2017, organizado por Click Factory. Participé con un diorama al que titulamos, Epidemia.

Cartel del evento
El diorama tenía que transmitir un poco el caos que se podría producir en una epidemia apocalíptica. Las personas se contagian de un virus mortal y sin cura que mata prácticamente en el acto. Mueren sin convertirse en zombies ni nada parecido, pero igualmente se generan situaciones límite. Atracos, accidentes, persecuciones...en este diorama se pueden encontrar escenas sobrecogedoras. 


El diorama está dividido por dos escenarios, la ciudad y el bosque. Una carretera cargada de vehículos recorre los dos escenarios. Podemos encontrar un centro comercial, el gran hotel, tiendas, un edificio en construcción, un camping, un cementerio y un accidente ferroviario entre otras cosas.


Para el centro comercial quise hacer algo especial y lo personalicé para la ocasión. Lo renombré como "El corte Click" y añadí cartelitos anunciando las rebajas. Aproveché para incluir en la propaganda a mi queridas Sus y Duclack.


Entre los muchísimos clicks que incluimos en el diorama pusimos a algunos de nuestros personajes más famosos. Eso sí, toca analizar el diorama detenidamente para localizarlos.


Fue para mi un reto recrear una carretera y unas aceras que quedasen bien. Puede parecer fácil a simple vista pero para mi supuso todo un reto. Personalmente quedé satisfecho con el resultado.



La idea es que los habitantes de la ciudad quieren escapar lejos, quizás al bosque, pero la policía ha creado barricadas para impedirlo. Nadie puede salir ni entrar de la ciudad.


Aunque muchos de estos clicks desconocen que el horror está en todas partes. En el bosque están ocurriendo cosas también terribles. Un tren a descarrilado y hay muchos muertos y heridos esparcidos por todas partes.



La situación en el camping no es menos angustiosa. Los esqueletos están por todas partes y los pocos que sobreviven huyen buscando un lugar mejor.




En el interior de los edificios se están viviendo escenas de lo más dramáticas. Parece que no existe un lugar seguro.



Algunas personas (en este caso, Valeria, Ximena, Vicenta y Hermenegilda), tapian las ventanas de su casa para impedir que entren delincuentes y contagiados. 


Fune y Pinhead están robando en una tienda de electrodomésticos y Valentina Summers está siendo atracada cuando se disponía a sacar dinero del cajero automático. 



John, que es agente de policía, intenta poner a salvo a Sabrina, Walter y Donna. Se detiene en cada esquina para asegurarse de que es una ruta segura para escapar.




Algunos vehículos están ardiendo y las calles están pobladas por payasos asesinos, locos y atracadores. 






Natalia Morey, la alcaldesa, huye en helicóptero desde la azotea de un edificio. La policía la está escoltando ya que está siendo perseguida por ciudadanos enfurecidos. 



La experiencia de montar en una evento/feria de esta envergadura fue alucinante. Tener la oportunidad de montar un diorama tan grande sin problemas de espacio y que sea expuesto es todo un lujo. Los comentarios de los que se acercaron eran muy positivos. Era divertido ver las reacciones de la gente y como hacían fotos y vídeos.  


Exponer suponía para mi romper otro de mis miedos, los robos. Por suerte, Click Factory puso unas excelentes medidas de seguridad para que mi colección estuviese segura.





Fue maravilloso vivir esta experiencia con compañeros y conocer a aficionados de toda España.  En esta fotografía podéis ver a mis avatares junto a los de otros compañeros. Fue una experiencia inolvidable. 


Mis conclusiones después de unas semanas es que lo pasé bien, fue divertido, pero que no es mi forma de vivir esta afición. Me supuso un gran esfuerzo transportar todo el material en tren, ya que vivo lejos y nadie me podía ayudar (a excepción de mi mejor amigo Raúl) . No tengo demasiada experiencia en esto de las exposiciones (solamente monté una vez), y para mi es todo un mundo. Invertí mucho dinero (mucho para mi puede parecer poco a otra persona, según como se mire) y era algo que no me podía permitir. Por otra parte, aunque es un detalle al que no le doy importancia, censuraron muchas escenas del diorama. Desde algunas escenas violentas hasta otras que no lo eran (un hombre con una llave inglesa escondido en su cuarto o una mujer vomitando). Ni mucho menos me enfadé ni puse el grito en el cielo, pero me di cuenta de lo verde que estoy en esto de hacer lo políticamente correcto y pensar en los niños o los periodistas, que habrían puesto el grito en el cielo (al menos eso es lo que dicen, no me extrañaría con las situaciones surrealistas que se están viviendo últimamente).  Poniendo todo esto en una balanza pesa mucho más la satisfacción de un trabajo bien hecho que gustó a los visitantes, de estar con compañeros y conocer gente y poder haber comprado algunas cositas que me gustaban. Pero para mi es eso, una experiencia que me gustó y que no creo que vuelva a repetir.