Amigos desde hace muchos años, Duclack y Wen han decidido pasar el verano juntos. Los dos son piratas amantes del mar y la aventura. En una pequeña barca de pesca, deciden salir a pescar juntos y pasar el día disfrutando de refrescantes baños en el agua. Los dos están pasando un verano difícil, melancólicos y tristes. Han sufrido muchas decepciones durante estos últimos meses y juntos sobrellevan mejor el dolor y la tristeza.
Wen: ¡Esta brisa refrescante es fantástica!
Duclack: ¡Sí! Antes de merendar nos daremos un buen baño, ¡el agua debe estar fresquita!
Wen: ¡Han picado! ¡Y parece una buena pieza!
Duclack: ¡Que no se te escape, Wen!
Desde que ocurrió lo de Estrella, Wen lloraba todo el tiempo. Ella lo era todo para él, desde hacía ya muchos años ella había sido el centro de su mundo. Por su culpa la había perdido para siempre y eso no se lo perdonaría jamás. No sólo había perdido a Estrella, también a Sinéad. En ella había encontrado una amiga fiel, con la que compartir muchas cosas. Las dos se había esfumado de su vida para siempre. Sinéad le había aconsejado ir en busca de Estrella, pero no se sentía con fuerzas para ir tras ella...pensaba que ya no era merecedor de su amor.

Duclack no deseaba estar triste y luchaba contra los malos recuerdos para reponerse. No había sido fácil superar las adversidades, a veces provenientes de clicks a los que ella apreciaba y no habría imaginado nunca una traición o decepción. Sabía que las cosas en su vida estaban bien, que todos sus amigos y familiares la querían y lo tenía todo para ser feliz, pero a veces las cosas no eran tan fáciles como podía parecer. Este verano junto a Wen está siendo una buena forma de revitalizarse y limpiar su espíritu de de esa tristeza que le oprime con tanta fuerza. Sí, definitivamente estaba dispuesta a luchar para ser feliz, nada ni nadie se lo impedirían.
Después del baño merendaron en el barco. Tenían buen ron, sándwiches deliciosos de jamón y queso y de nociclicklla. Como postre, unos sabrosos bizcochos de chocolate y fresa de Vicrogo.
Wen: Que rico está todo. ¿Estás más animada?
Duclack: Sí, estoy mucho mejor, gracias. Esto me está viniendo muy bien, lo necesitaba. ¿Sabes? No voy a permitir que la tristeza invada de nuevo mi corazón. La vida es demasiado bella como para perderme en esa clase de sentimientos.
Wen: ¡Fantástico! Así se habla.
Duclack: ¿Y tú? ¿Llevas mejor lo de Estrella y Sinéad?
Wen: Sé que Sinéad está bien junto a Eros, que es feliz, eso me tranquiliza y me hace feliz. Ella es muy buena y se merece ser feliz. Además hemos quedado como amigos, puede que algún día la volvamos a ver.
Duclack: Tienes razón, se merece ser feliz.
Wen: Aunque no me puede sentir bien por mi Estrella...sé que está mal, triste. La amo con locura y la he decepcionado. Vivo con este nudo en la garganta, con el corazón partido...
Duclack: Deberías ir en su busca para hablar con ella.
Wen: Ahora mismo no me siento capaz. Estoy mejor gracias a ti, a tu apoyo incondicional. No sabes lo importante que eres para mi, Duclack. Gracias a ti me siento mucho mejor. La buscaré, pero necesito un tiempo para recomponerme. Ahora mismo no me siento merecedor de su amor y su perdón.
Duclack: Te entiendo.Wen, tú también eres muy importante para mi.
Tumbados sobre sus colchonetas, descansaban sobre el agua del mar. El sol se estaba poniendo en el horizonte y la tranquilidad era absoluta.
Duclack: ¿Sabes? No podría estar mejor. Esto revitaliza a cualquiera. Por cierto, el otro día vi a Hermenegilda.
Wen: Oh, ¿fue muy pesada?
Duclack: Me tuvo casi una hora...Me contó que en el piso de Sinéad y Eros vivía Eros junto otra mujer. Por su descripción creo que hablaba de Scarlya.
Wen: ¡Scarlya! Que extraño.
Duclack: Según ella Eros está liado con ella y echó a Sinéad de la casa.
Wen: ¡Jajajajaja! ¡Que imaginación!
Duclack: Eso pensé yo. Dijo que Sinéad tiene también otro novio y se fue con él. Esa mujer tiene una imaginación...
Wen: ¡Es muy pesada!
Y así, entre risas, estaban dispuestos a pasar un verano estupendo alejados de todo pensamiento negativo.