Capítulo 6
Después de andar muchos kilómetros, decidieron descansar.
Diamante se encontraba bien, pero no estaba en perfectas condiciones, así que
pararon un momento. Ben se aseguró de que nadie les hubiese visto y se sentó junto a Wenda. Su mirada reflejaba la
preocupación y la tristeza que sentía.
Ben: ¿Estás bien?
Wenda: ¿Bien? Nuestros hijos, mis nietos, mis amigos… todos están en peligro. Temo por la vida de Dante y Suselle, son muy pequeños.
Ben: Yo también. No debes preocuparte, los vamos a rescatar. Te lo prometo.
Wenda: Dime, ¿sabes algo de tu ex novia?
Ben: ¿Hafida? No… se llevó una gran decepción cuando la dejé por ti…
Wenda: Ben, lo siento. Yo es que, no es que… comprende que…no sé cómo explicarme. Yo tengo mie...
Ben: Lo sé, ya no quieres saber nada de mí. Debería hablar con Hafida… quizás me perdone y podamos volver.
Wenda: Ahhh, pues tu mismo. ¿Volverías otra vez con ella? ¿No crees que ya a sufrido demasiado por tu culpa?
Ben: Al menos le debo una explicación… ella lo dejó todo por mí. Tengo que ir a visitarle cuando termine toda esta locura y pedirle perdón. Quizás me perdone y tenga una nueva oportunidad con ella.
Diamante: Estoy bien, no te preocupes.
Duclón: Te sigue doliendo la cabeza, ¿no es cierto?
Diamante: Sí…
Wenda: Descansaremos un poco más, lo necesitas.
Hércules miró a Estrella. El sol iluminaba su pelo y su rostro. Decidió sentarse junto a ella.
Hércules: ¿Cómo estás?
Estrella: Estar aquí es ya un éxito para mi. Pensaba que no volvería a pisar este lugar. Gracias a ti he conseguido superar mis miedos… ahora mismo sería otra de las rehenes de Pinkhead y Fune.
Hércules: El mérito es tuyo.
Estrella: No sé como agradecer te todo lo que estás haciendo por mi…tu preocupación.
Hércules: Me gusta ayudar a las mujeres hermosas.
Duclón: He encontrado un túnel que atraviesa la montaña. Si
avanzamos por ahí ganaremos tiempo y no seremos vistos.
Ben: ¡Excelente! Vamos, no perdamos más tiempo.
Pallá: Esa mujer no aparece, Rott. ¿Qué hacemos?
Rott: ¡Seguir buscando, inútil!
Lara fue en busca de su moto y con ella, se enfrentó a
ellos. Les pilló por sorpresa. A uno de ellos le golpeó con fuerza con la moto
y lo dejó inconsciente.
Bestia: ¡Ahhh!
Lara: ¡Uno menos!
Fue a por el cabecilla, Rott. Se lanzó sobre él y cayeron al
suelo. Rott llevaba un machete e intentaba alcanzar a Lara con su afilada arma
con todas sus fuerzas.
Rott: ¡No te resistas más! ¡Necesito la pasta!
Lara: ¡Te has equivocado de clack!
Al revolcarse por el suelo llegaron al borde del precipicio
y Rott se cayó. Consiguió clavar su arma en un sobresaliente antes de caer. Lara observaba desde arriba.
Rott: ¡Maldita! ¡Esto no quedará así!
Lara: Acepta un consejo, guarda tus fuerzas… las
necesitarás.
Rott: ¡Grrrr!
Cuando Lara se puso en pie, apareció otro de los hombres de Eduardo. Le apuntaba con las pistolas que le había robado.
Pallá: ¡Sorpresa! No te muevas, guapita.
Lara: …
Wen conducía el camión siguiendo la ruta que John le
marcaba. No podía evitar recordar lo sucedido el año anterior. Temía por su
familia y amigos…y por Estrella. John le ordenó que detuviese el camión y eso le
sacó de sus pensamientos.
John: ¡Ahí hay algo!
Bajó del camión y se dirigió hacia dónde había visto el objeto. Wen le siguió y pronto Rose y Mercedes salieron a ver que ocurría.
John: Es una bicicleta…
Wen: Puede que sea la bicicleta de Junior… el hijo de PD.
John: Estamos cerca… lo presiento.
Mientras, Lara mantenía sus brazos en alto. Pallá le
apuntaba con sus pistolas. Odiaba que le robasen sus armas. Ella las cuidaba y
limpiaba continuamente para que funcionasen correctamente y era extremadamente
cuidadosa al apuntar con ellas. Ver como ese delincuente le apuntaba le enfurecía muchísimo.
Lara: Devuélveme mis pistolas y te perdonaré la vida.
Pallá: Ni lo sueñes, guapita.
El delincuente miró hacia abajo para comprobar si su jefe seguía agarrado…
Pallá: Rott, ¿Qué hago ahora?
Rott: ¡No te despistes tonto el haba!
Lara le quitó fácilmente las pistolas y Pallá perdió el
equilibrio. Mientras caía por el precipicio, consiguió agarrarse a Rott y evitó
una muerte segura.
Rott: ¡Tonto el haba!
Pallá: Por lo menos no está solo, jefe. Ahora nos haremos
compañía.
Rott: ¡Grrr! ¡CALLA!
Lara: Me quedaría para hacerles compañía, pero no quiero molestar. Se os ve muy acaramelados… y no quiero interrumpir.
Rott: ¡Maldita sea!
Pallá: Rott, podríamos aprovechar y contar experiencias. Le contaré una de cuando era pequeño. Recuerdo que me hacía pis en la cama, mi madre me ponía unos pañales que…
Rott: ¡Ahhhhh!
Lara se montó en su moto y fue en busca de Eduardo Cortés a toda velocidad. Debía encontrarle antes de que muriesen inocentes e invocase el poder de Hatima.
Lejos de allí…
Uma estaba harta de escuchar las protestas de Sabrina. Había
sido fácil convencer a Pinhead y Fune para que secuestraran a Sabrina y todos
los familiares de Ernesto, de esa forma ellos se vengaban y ella también. No
sabía dónde estaba Ernesto y algunos de sus familiares, pero ya se ocuparía de
ellos llegado el momento. Tenía ya unos cuantos clicks para sacrificarlos
como ofrenda a Hatima. Esperaba la llegada de Eduardo Cortés y sus hombres. Se
suponía que una mujer que habían contratado encontraría al dios y después la
matarían para no dejar cabos sueltos.
Con la ayuda de Eduardo, consiguió escapar del furgón
policial cuando la trasladaban para el juicio. Le debía unos cuantos favores y
esa fue una buena ocasión para compensarle. Una vez libre, Eduardo le habló de
Hatima. Fune se interesó y quiso colaborar. Podría vengarse de Ernesto y su
familia y de paso participar en algo que cambiaría el mundo.
Sabrina: ¡No puedes asesinar a toda esa gente! ¿Estás loca?
Uma: No considero que su muerte sea un asesinato. Es cierto, saciaré mi sed de venganza pero con su sacrificio Hatima otorgará sus poderes sobre su elegido.
Sabrina: Has perdido la cabeza…
Fune: Mira quien habla. Calla o volveré a cortarte esa bonita melena rubia que tienes.
Duque: ¡Sacarnos de aquí!
Pinhead: ¡Silencio! De aquí no sale nadie.
PD Junior: ¡Mamá, papá! ¡Buaaaa!
Lilu: No llores, cari. No te pasará nada.
Duclack: Pinhead, piensa bien lo que estás haciendo. Estás a las órdenes de esa mujer loca, ¡es peligrosa! Antes de que sea demasiado tarde, ayúdanos… se que en el fondo tienes que tener corazón.
Pinhead: Ni lo sueñes, preciosa. Cuando te vi en el hotel con tu amiguita supe que tenías que pagar por tu traición. Fune y yo fugitivos y tú viviendo la vida sin preocupaciones.
Willy: Alexia… siento no poder sacarte de aquí…
Alexia: Willy, eres muy valiente y lo has demostrado. No debes preocuparte, saldremos de aquí.
Willy: ¿Cómo?
Alexia: No lo sé…
Uma: ¡Pronto el poder de Hatima se desatará! ¡El Playmundo
ya no será el mismo y todos aquellos que me han hecho daño sufrirán mi ira! ¡Que tiemble todo el mundo!
En otro lugar del pantano...
Desconocida: Se que deben estar por aquí. No pienso detenerme por nada del mundo. Han pasado ya demasiados años...
Desconocida: ¡Virgen de mi corazón, dame fuerzas para llegar! Tengo que volver a verle... aunque sea por última vez....
Continuará...




























































