martes, 30 de agosto de 2016

Una boda en el Pantano - Capítulo 02 - Una boda es sagrada

Capítulo 02

Mientras todos esos seres salían de sus escondites para saciar sus deseos más ocultos, Diamante intentaba calmar los nervios de Wen. Había llegado el momento, por fin se casaría con Estrella. La amaba desde el primer segundo que la vio y quería pasar el resto de su vida junto a ella. Aunque habría preferido una boda más sencilla, al final se dejó enredar por su madre y su hermana. La verdad es que se sentía feliz, todo estaba saliendo bien. Aunque sabía los riesgos que corrían celebrando la boda en aquel lugar, en el pantano había nacido su amor y sentían que debía ser allí. Decidieron que se debían casar cerca del agua. Escogieron la ubicación más adecuada y organizaron todo. Adornaron el lugar con muchas flores y colocaron sillas y una preciosa alfombra azul celeste. 

Su madre quería vestirle de traje y pajarita, pero se negó. Es un pirata y debía casarse conforme a sus ideas y sentimientos. Un traje uniformado de pirata rojo fue lo que escogió para casarse. Habría dos banquetes, el tradicional con todos los invitados más recatados y otro más desenfadado para los piratas.

Wen: Estoy muy nervioso, Diamante...
Diamante: Es normal. Yo también me puse muy nervioso el día de mi boda. Cuando vi aparecer a tu hermana me temblaban las piernas, pero luego una paz se apoderó de mi y me relajé. 
Wen: Yo siento que me voy a desmayar.


Diamante: Yo estaré aquí para sujetarte. No te preocupes, cuñado. Cuando aparezca Estrella por esta alfombra con su vestido blanco se te pasará. 
Wen: Ay, Diamante...es que hasta me da miedo que se arrepienta y decida no casarse conmigo...
Diamante: No digas tonterías, eso no ocurrirá.


Wenda estaba muy emocionada con la boda de su hijo. Habría deseado una boda más sofisticada y en un lugar más apropiado, pero por lo menos había conseguido salirse con la suya en algunas cosas. Junto a su hermana Leandra esperaban el momento de la ceremonia. 

Leandra: Me gusta mucho ese vestido blanco, es muy elegante. Estás muy guapa.
Wenda: ¿Verdad? Lo compré en la tienda de tu hija, HI&LI. Tú también estás radiante con ese vestido dorado.
Leandra: Bah, habría preferido venir con algo más cómodo. Ya sabes que odio estas cosas.
Wenda: Es la boda de tu sobrino, hermanita. No podías venir en tejanos. Por cierto, ¿crees que papá perdonará a mamá? Esta situación me incomoda mucho.
Leandra: Es que mamá no nos cuenta que sucedió realmente durante todos esos años que estuvo desaparecida. Papá necesita una explicación.


Wenda: Mira, están hablando...
Leandra: No veo a papá muy por la labor...


Ernesto: ¿No te habías marchado? No sé que haces aquí.
Susanne: Ernesto, no seas así conmigo.
Ernesto: Eres especialista en aparecer y desaparecer, no estoy diciendo nada raro.
Susanne: Lo sé, y lo siento. Tan solo quiero que podamos hablar como adultos. Sentía que sobraba en esta familia y...echaba de menos a esos clicks que han estado a mi lado todos estos años.
Ernesto: Ah, lo imaginaba. Tienes a otro hombre por ahí...


Susanne: Te equivocas. Necesito tiempo, Ernesto. Tengo que asimilar muchas cosas...
Ernesto: Tiempo, eso es precisamente algo de lo que no disponemos. Mírame, ya soy un viejo al que le quedan dos telediarios. Será mejor que me dejes en paz. Es la boda de nuestro nieto, tengamos la fiesta en paz.
Susanne: Está bien, te dejo tranquilo. 



Fatumata: Me preocupa haber dejado a Karim con mis padres. Es que es la primera vez que me separo de él...
Othello: Estará bien, no te preocupes cariño.


Fatumata: A veces tengo miedo de que todo lo que tenemos desaparezca. Soy tan feliz, Othello.
Othello: Deja de preocuparte. Disfruta y deja que presuma de mujer. Eres la clack más hermosa de la boda.
Fatumata: ¿Tú crees?
Othello: No lo creo, lo sé.


Desde la ruptura, Lilu y Duque no se habían vuelto a ver. El día que Duque rompió con ella, Lilu se puso una careta, simulando que no pasaba nada, mostrándose feliz ante todos. Esa herida en su corazón la aliviaba con vestidos y cosas materiales. Pensaba que lo estaba superando pero ver a Duque le demostró que su herida sangraba más que nunca. Duque se paseaba mirándola fijamente. Lilu estaba desconcertada y también enfadada.


Lulú: Hermana, ¿estás bien?
Lilu: Creo que sí...
Lulú: ¿Has visto como te mira Duque? Está dando más vueltas que el 88. No sé que pretende. 
Lilu: No lo sé, Duque es más complicado que el cuadro de mandos de la nave de Star Trek. Yo tiro la toalla con los clicks, no hay quién los entienda. Me deja y ahora se pone a mirar de esa forma...Yo no entiendo nada, cari.


Lulú: Don´t worry, sister. Es más infantil que un bocadillo de gominolas.
Lilu: Lo sé, pero me pone nerviosa. Además, me duele verle...
Lulú: Mira, ya se marcha. No deja de mirarte, ¡OMG!
Lilu: Me tiembla todo, Lulú...
Lulú: Tranqui nena, ya se va...


PD: Lo siento, pero tengo que asegurar el perímetro. 
Calíope: Te he dicho que no. Por una vez podríamos tener la fiesta en paz, ¿no?
PD: Presiento cosas.
Vicrogo: Si quieres te acompaño, PD.
PD: Me harías un gran favor, Vicrogo.


Calíope: Vicrogo, que no se ensucie ni haga tonterías por ahí, por favor. No tardéis, que no tardará en comenzar la ceremonia.
Vicrogo: Descuida, estaremos aquí a tiempo.


PD: Me acaba de enviar Boby un mensaje al móvil. Dice que mi hermana Pepota está en el pantano...
Vicrogo: ¡Pepota!
PD: Shhhh, que no se entere Calíope. No la soporta. 
Vicrogo: ¿Crees que está tramando algo?
PD: Estoy seguro. Debemos dar con ella e impedir que haga alguna locura. 


BadLuck: ¿Hueles eso?
Roberto: Sí, estas flores decorativas huelen muy bien.
BadLuck: No, huele a podrido.
Roberto: ¿Podrido?
BadLuck: Sí, algo podrido se aproxima. Sus pasos son lentos, pero decididos...Es algo maléfico.
Roberto: ¿Hablas en serio? Aunque con todas las cosas extrañas que han sucedido en este lugar no me sorprende.


BadLuck: Si llega hasta aquí, dará problemas. Estoy seguro de que estropeará la boda de Wen y Estrella.
Roberto: Avisaré a Wen y que...
BadLuck: No, deja que me ocupe. Creo que puedo solucionarlo sin preocupar a los novios.
Roberto: ¿Te acompaño?
BadLuck: ¿Sabes disparar? ¿Usar cuchillos?
Roberto: Pues...corto muy bien los tomates para la ensalada...
BadLuck: Entonces será mejor que te quedes aquí. Ahora vuelvo.
Roberto: ¡Ten cuidado!



Pandy había reunido en una roca a todos los animales invitados a la boda. Hurto (perro negro), Tinger (cría de leopardo), Cocovo (cría de gorila), Chorizo (Jabalí) y las hermanas Chiluca y Caye (dos perritas).

Pandy: #### (Chorizo dice que ha visto unas hienas hambrientas dirigiéndose hacia aquí. No pienso consentir que arruinen la boda de Wen).
Hurto: ¡Guau guau guau! (¡A por ellas!)
Chorizo: ¡Goooooing! (Debemos andar con cuidado, son muy peligrosas. Son hienas infernales del pantano. Muy conocidas por su crueldad. Muchos de mis familiares murieron devorados por ellas).


Chiluca: ¡Guau guau, guaaff! ( ¿Y que podemos hacer nosotras contra unas hienas asesinas? Yo y mi hermana no sabemos luchar)
Pandy: #### (Cuantos más seamos, mejor)
Tinger: ¡Grrrr! (¡A mi no me dan miedo esas hienas tontas!)
Pandy: #### (En ese caso, ¡a por ellas!)



¿Un vampiro en pleno sol? Sí, es una locura (aunque dar por real la existencia de un vampiro también lo es), pero es posible. Sinéad y Eros son amigos de Wen y de la familia, no podían faltar a la boda. Daban el cante vestidos de negro, pero les daba igual. Su amiga Stella (otra vampiresa), inventó una protección solar muy potente que los protegería del sol durante unas cuantas horas. Se sentían incómodos, pero lo podían soportar.

Eros: Tengo miedo que el viento se lleve el paraguas...
Sinéad: No te preocupes, la protección que nos ha dado Stella es muy potente. Aunque eso no quita que esté algo angustiada y muy incómoda. Recuerdo vagamente cuando era humana y permanecía demasiado tiempo cerca del fuego, esa sensación de calor en la piel que casi se transforma en dolor se asemeja a lo que estamos viviendo. 
Eros: Con el inconveniente que ahora no nos podemos apartar para aliviar esa desagradable sensación.¿Te has dado cuenta de cómo nos miran?


Sinéad: Sí, les parecemos bichos raros. Me desagradan las bodas, Eros. Si yo soy la que se casa, voy encantada, pero ir de invitada...me agota. Toda la gente...no saber de que hablar...todo me parece tan insustancial y aburrido...
Eros: A mi tampoco me agradan, Shiny. Estaremos el tiempo justo y necesario. Luego volaremos a las montañas y nos instalaremos unos días en una residencia que he alquilado para pasar las vacaciones. Piensa en eso y anímate.
Sinéad: Lo haré. ¿Crees que en el menú del banquete habrá sangre? Tengo sed...
Eros: Lo dudo mucho, Shiny...


Sharon: ¡Willy, Renzo, Junior! ¡No corráis! 
Willy: ¡Ya soy mayor, mamá!
Sharon: Bueno, pero te puedes caer igualmente. ¿Es que no podéis jugar sin hacer el ganso? Estos niños...
Willy: ¡Hasta luego mamá!
Junior: ¡Yo soy el más rápido!
Renzo: ¡Eso lo tendrás que demostrar!



Cuando Sharon se dio la vuelta y vio a Sinéad y Eros, casi le da un infarto. Ella también iba vestida con un traje negro, aunque en su caso era escotado y muy ajustado. El de Sinéad era pomposo, de manga larga y cuello alto. Tenía guantes blancos y el collar dorado que tanto le gustaba adornando su cuello. El velo que tapaba su cara y el paraguas que la protegía del sol. Eros también lucía un traje negro de manga larga y unos guantes.

Sharon: Pero, ¿de dónde sale esta gente tan extraña? ¡Se deben estar cociendo con la que está cayendo! 


Sus estaba nerviosa, se casaba su único hermano y era un día muy especial para ella. Aunque también estaba muy preocupada por lo que podía ocurrir. Después de años sufriendo todo tipo de adversidades en el Pantano, no le gustaba nada que se celebrase allí la boda. A pesar de ello, intentaba disimular ante Wen. Se había comprado un vestido azul marino para la ocasión y nos zapatos blancos de tacón. Duclack era la encargada de oficiar la boda como Capitán Pirata y lucía su traje de capitana. Mary se había decantado por un vestido rosa que había causado sensación entre los invitados.

Sus: Estoy muy preocupada, chicas. 
Mary: Es lógico, Sus. Este lugar a mi me da escalofríos. 
Duclack. No te preocupes, estaremos alerta por si ocurre algo sospechoso.
Sus: Con lo bonito que habría sido celebrar la boda en un lugar libre de peligros...Podrían haber celebrado la boda en un volcán o en mitad de una guerra, ya puestos...
Mary: Para ellos el pantano especial.
Sus: Lo sé...pero no es seguro.


Duclack: Sus, la situación está controlada. Contamos con PD que sabe lo que hace y recuerda que soy pirata experimentada y que están Duque, Carmelo, Wen, Hércules...
Sus: Ay, sí. Eso me tranquiliza un poco...
Duclack: Voy a dar una vuelta por los alrededores para ver que tal está todo.
Sus: Duclack, es peligroso...
Duclack: Yo soy peligrosa. No temas.


Duclack no se achantaba fácilmente, pero sabía que en el pantano vivían criaturas muy peligrosas y poderosas. Tendría que agudizar sus sentidos y estar alerta.


Ben y Duclón llevaban meses sin hablarse. Pillar besándose infraganti a Wenda (la ex-mujer de Ben) y a Duclón (su mejor amigo) fue una situación que le costó asimilar. Ben y Wenda llevan años divorciados, pero él sigue sintiendo apego por ella. No está enamorado, pero un sentimiento extraño se apoderaba de él cuando se la imaginaba con otro click. Esa desagradable sensación aumentaba cuando ese click era su mejor amigo, Duclón. Se sentía traicionado, a pesar de que estaban separados y no le debían ningún tipo de explicación. Ben consideraba que Duclón debería haberle explicado lo que sentía por Wenda, pero Duclón se sentía incapaz de revelarse a su amigo sus sentimientos. 

Cuando se vieron, Ben sintió que había fallado a su amigo y Duclón se sintió igual. Se apartaron del resto de invitados a un lugar apartado para poder hablar con tranquilidad.

Ben: Duclón, viejo amigo...te debo una disculpa.
Duclón: No, soy yo el que debe disculparse. No he sido sincero contigo. Debería haberte confesado lo que sentía por ella.
Ben: Wenda y yo tenemos hijos en común, pero nada más. El amor que sentía por ella se ha convertido en un cariño muy especial. No sé explicarte muy bien que me ocurre cuando la veo con otro, pero es una sensación extraña que me hace sentir muy mal. 
Duclón: ¿Seguro que no la sigues amando?
Ben: La quiero pero de una forma muy distinta. Sabes que no nos soportamos, somos incompatibles y jamás volveremos a estar juntos. Es un amor que pasó y ya no volverá. Amigo, no me imagino un click mejor que tú para estar junto a ella. Sé que contigo será muy feliz.


Duclón: Agradezco tus palabras, Ben. Sentía un gran dolor cuando pasaban los días y no sabía nada de ti.
Ben: He sido un estúpido, lo siento. 
Duclón: No eres estúpido. Comprendo lo que sentías, precisamente por eso no era capaz de confesarte lo que estaba ocurriendo.
Ben: ¿Desde cuando la amas?
Duclón: Desde siempre...
Ben: ¿Desde siempre?


Duclón: Nunca he intentado nada con ella por respeto a ti, amigo mío. Sabía que ella sentía algo por mi, pero ya sabes como es, muy hermética. Te he visto de clack en clack, feliz. No sufrías por su amor y ella estaba siempre sola. Me estoy haciendo viejo y si no me arriesgaba...moriría sin amarla.
Ben: Duclón...No sabes lo que te admiro y respeto. Serás feliz junto a ella, estoy seguro.
Duclón: Gracias, amigo.


Duclack: ¡Diamante, corre!
Diamante: Pero, ¿qué pasa?
Duclack: Vamos a asegurar el perímetro. Sus está preocupada, y con razón.
Diamante: ¡Es que llevo zapatos y me hacen daño al correr! ¡Duclack, espera!


Wenda quería que la novia llegase en una limusina. Había contratado a una empresa con gran prestigio. Estrella entró al coche maravillada. Era lujoso y con todo tipo de comodidades. Aunque le gustaba, ella habría preferido un coche de caballos, más natural y sin contaminación. Gallofa, que es el padrino de la novia, se volvió loco bebiendo de las botellitas de alcohol de la neverita. Estrella sin embargo, no era capaz de ingerir nada. Al llegar al pantano unos seres extraños se cruzaron en la carretera y asustaron al chófer. Les obligó a salir del coche y se marchó a toda pastilla dejándoles plantados en mitad de la nada. Estrella y Gallofa comenzaron a caminar sin rumbo fijo. Se habían perdido.

Gallofa: ¡Hip! Mira, ¿ese no es Wen?
Estrella: No, Gallofa...eso es una roca. Jolines, nos hemos perdido...¡¡No llegaremos a tiempo!!
Gallofa: No te preocupes, hip. Yo sé por dónde es...tenemos que ir por aquí, ay no, por allí...¿Será por ese otro lado? ¡No por allá! ¡Hip!
Estrella: Mejor deja que sea yo la que decida la dirección que debemos tomar...


Estrella: Me subiré aquí arriba, a ver si me oriento...

En aquel inhóspito paraje Estrella brillaba como una diamante en bruto. Su vestido blanco, su ramo de flores y sus zapatos blancos de tacón contrastaban con el tosco terreno en el que se encontraba. Gallofa sin embargo vestía algo mal. Su traje estaba desfasado, pasado de moda. Tenía un aspecto singular, pero eso no le importó a Estrella. Lo quería como a un hermano.

Estrella: No veo nada, Gallofa...


Gallofa: Pues yo lo veo todo doble, ¡hip! Ay, que mal me encuentro.
Estrella: Yo estoy sofocada. Será mejor que nos sentemos un momento a descansar. Pienso denunciar a ese chófer en cuanto tenga oportunidad.


Escondidos tras unas rocas...

Facunda: ¡Tachán! ¿Estáis viendo lo mismo que yo?
Fune: Una novia en mitad de la nada, algo muy normal...
Pinhead: Debe ser un espíritu o un fantasma...me da grima. 
Facunda: Es nuestra oportunidad, chicos.


Caminaban con sigilo para sorprender a Estrella y Gallofa. 

Estrella: Todo me sale mal...Ahora Wen se pensará que no me quiero casar con él.
Gallofa: No te preocupes, Estrellita. Conseguiremos llegar a tiempo, ¡hip! Estás muy guapa y ese ramo de flores es muy bonito.
Estrella: Gracias, Gallofa. Tú también estás...¿Hace calor, verdad?


Pinehad sorprendió a Estrella por la espalda y le puso su navaja en el cuello. Estrella gritó sorprendida.

Estrella: ¡Ahhh!
Pinhead: No te muevas o te rajo. Me da igual que seas un fantasma.


Fune pilló por sorpresa a Gallofa, que estaba mirando el suelo absorto en sus pensamientos.

Fune: ¡No muevas un solo músculo!
Gallofa: ¡Ahhhh! ¡Dos mujeres me están atacando con un cuchillo! ¡Ahhh!
Fune: ¡Silencio!


Facunda: Pero que tenemos aquí...una preciosa novia. Es nuestro día de suerte, os lo dije. Guapa, queremos pasta y estoy convencida de que tú tienes mucha. 
Estrella: Yo no tengo dinero, de verdad...
Facunda: ¡Y un cuerno!


Gallofa: Por favor, que vamos de boda. Estrellita se tiene que casar y Wen la está esperando.
Fune: ¿Se tiene que casar? ¿Es una novia de verdad?
Gallofa: ¡Pues claro!
Fune: Un momento, tú eres Gallofa y ella Estrella. Os recuerdo.
Gallofa: Y tú eres Fune, yo también me acuerdo de ti...¡Hip! ¿Quién es tu hermana gemela?
Fune: No sé de que estás hablando. No tengo hermana gemela. 


Facunda: ¡Ey! Venga, quiero que nos llevéis al lugar dónde se celebra la boda. Pediremos un rescate por la novia.
Gallofa: Estamos perdidos...
Facunda: Ya, y yo soy Miss Clickópolis. 
Fune: Facunda, una boda es sagrada.
Facunda: ¿Te ha dado una insolación? 


Estrella: ¡Por favor, deje que nos marchemos!
Facunda: ¡Y un pepino! Tenemos que sacar tajada de esta situación. Llevo tiempo sin pasta. Desde que mi tito ya no me da trabajos...


Fune: Te digo que una boda es sagrada. Esta clack tiene que llegar a tiempo a su boda y no seré yo la que se lo impida. ¿Te gustaría que te hiciesen lo mismo el día de tu boda?
Facunda: Lo flipo, tía. Yo no me pienso casar nunca, eso es una cursilada para los tontos. Pero, ¿que narices te pasa? ¿Has perdido la cabeza? ¡Vamos a ganar muchos cleuros!
Fune: Te digo que una boda es sagrada y no permitiré que te interpongas en el día más feliz de su vida.
Facunda: Mira, petarda. Puedes ir por dónde has venido y dejar de ganar dinero o quedarte y participar, tú decides. Pero no te interpongas en mi camino o te machaco la cabeza.
Fune: ¿Me estás amenazando?


Pinhead: Ey, no amenaces a mi chica.
Facunda: Anda, pero si la nenaza tiene valor.
Pinhead: ¡Yo no soy una nenaza!


Facunda golpeó a Pinhead en la cara y este cayó al suelo perdiendo su navaja. 

Pinhead: ¡Ahhh!
Fune: ¡Pin!
Facunda: Para que aprendas, nenaza.


Fune no lo dudó ni un instante. Se lanzó a por Facunda y pronto empezaron a luchar. Facunda intentaba herir a Fune con su navaja y ella la esquivaba a duras penas. Finalmente, Facunda consiguió colocarse sobre Fune y alzó su navaja. 


Facunda: ¡Debería haber venido sola! ¡Te voy a rajar, maldita!
Fune: ¡Noooo!


Gallofa intervino justo a tiempo y golpeó a Facunda con una piedra en toda la cabeza. Esta cayó al suelo desorientada y dolorida. 

Facunda: ¡Ayyy! ¡Rayos y centellas!
Gallofa: Lo siento, no me has dado otra alternativa, ¡hip!


Fune: Será mejor que te marches, Facunda. Aquí no tienes nada que hacer.
Facunda: Grrr, malditos desgraciados...


Se incorporó enfurecida. No estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente.

Facunda: Acabaré con todos vosotros, ¡lo juro!Venga, cobardes, ¿no tenéis narices?

Ninguno se movió. Un Tyrannosaurus rex avanzaba hacia Facunda lentamente. Estaba concentrado en su presa, que gritaba como una loca desconociendo el peligro que corría.

Gallofa: Hay un dinosaurio tras de ti...yo en tu lugar saldría por patas.
Facunda: ¡¡Pero te piensas que soy tonta!!
Fune: Es verdad, será mejor que corras...
Facunda: Un mal truco para despistarme. No os libraréis tan fácilmente de mi.



¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!

Las pisadas resonaban con fuerza y el suelo se movía como si de un terremoto se tratase. Facunda sorprendida se dio la vuelta.

Facunda: ¡Por todas mis muelas! ¡Socorro!
Estrella: ¡Corre!
Facunda: ¡No puedo!


Estaba paralizada por el terror. Lo único que atinaba a hacer era gritar y mover su navaja de un lado a otro. 

¡Grrrrrrrrrrrrrrrrr! 

Facunda: ¡Ahhhhh!


El dinosaurio atrapó a Facunda con sus poderosos colmillos y apretó rompiendo varias huesos y músculos. Mientras se entretenía con ella, los demás aprovecharon para huir lo más rápidamente posible. 


Al verles correr, el dinosaurio salió corriendo tras ellos perdiendo el interés en Facunda, que cayó al suelo inconsciente. 

¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrr!



Gallofa: ¡Nos está persiguiendo! ¡Hip!
Fune: ¡Corred!
Pinhead: ¡A este sitio no vuelvo nunca más!



Continuará...

sábado, 27 de agosto de 2016

Una boda en el Pantano - Capítulo 01- Fuerzas oscuras


Capítulo 01


Hay lugares en el Playmundo con una gran actividad sobrenatural. En esos extraños y remotos rincones del planeta es dónde más se dan casos de actividad paranormal. Los escépticos atribuyen estos sucesos a la imaginación de clicks locos o con ganas de protagonismo. Lo cierto es que muchos de los casos que se han contado (y algunos encubierto) a lo largo de la historia no tienen una explicación científica. Muchos de estos sucesos han tenido lugar en un sitio temido por la mayoría de la población mundial, el Pantano de Payaso Demonio. 


Algunos clicks han sigo testigos de situaciones inexplicables, aunque fueron tachados de farsantes o locos. A pesar de tanto escepticismo, el Pantano es un lugar temido y muy pocos son los que se atreven a ir.


Los seres que habitan en el pantano y sus alrededores están nerviosos. Saben cuando los intrusos invaden sus fronteras y pueden sentir su olor clickero allá dónde se encuentren. Dinosaurios que se pensaban extinguidos olfatean el aire alertados por el aroma a plástico fresco. 


Los zombies que antaño eran clicks normales con sentimientos, siguen el rastro de tan delicioso olor. Sus podridos dientes ansían devorar nuevas víctimas. 


Brujas desterradas por sus compañeras y condenadas a malvivir en el pantano ansían venganza. Su odio no conoce límites y la presencia de extraños intensifican su maldad.



Pepota Demonio también ansía venganza. Su hermano la traicionó, decantándose por clicks sentimentales y despreciables a sus ojos. Sabiendo que su hermano PD es uno de los invitados a la boda que se celebra en el pantano, ha decidido acudir con su nueva arma destructiva y acabar con su vida.

Pepota Demonio: Ya no significas nada para mi...ya no eres mi hermano. Te mataré, traidor.



Dioses que viven en cuevas subterráneas también sienten la necesidad de acudir a esa llamada que grita en su interior. Destruir, aniquilar cualquier forma de vida invasora. 



Seres de ultratumba resurgidos gracias a la incapacidad de algunos clicks por respetar la vida y su entorno. Resurgen de sus cenizas hambrientos y ansiosos.


Los animales salvajes del Pantano de Payaso Demonio son feroces y muy peligrosos. Las hienas infernales que allí habitan tienen un olfato muy fino. El líder de la manada, Toloco, es el primero en olfatear un delicioso aroma en el ambiente.

Hiena1: ¡¡Ese hueso es mío, canija!
Hiena2: ¡Y un cuerno! Me pertenece, yo fui el primero en ponerle la zarpa encima.
Hiena4: Mira, un escorpión, ¡ay, mi lengua!
Toloco: ¡Silencio manada de estúpidas!


Hiena8: ¿Que significa estúpidas?
Hiena5: ¿A mi me preguntas? ¡Y yo que sé!
Hiena3: ¡Comel holmigas es abulido!
Toloco: Ese olor...¡se me hace la boca agua!
Hiena10: ¡Pues yo tengo sed!


Toloco: ¡Seguidme compañeras! Presiento que hoy es nuestro día de suerte. ¡Comeremos plástico fresco!
Hiena3: ¡Yo quielo un PinyPon!
Hiena10: ¡Pues yo una Barbie!
Hiena5: ¡Pues yo prefiero clicks!


Piratas no muertos escarban con sus putrefactas manos hasta la superficie. Salen de sus tumbas para saciar su eterna sed de sangre. Su muerte, en extrañas circunstancias los condenó a una existencia basada en el odio y la destrucción.



Seres ocultos salen de sus escondites para castigar a quienes se han atrevido ha invadir sus tierras. Sus mentes oscuras y perversas no conocen límites ni moralidad. La muerte es su forma de vida.



Seres extraños, nauseabundos, repugnantes, escalofriantes. Su sola visión provoca tal impacto que muchos han enloquecido para siempre.

Jacinta: ¿Ande narices estoy? ¡Istvuuud! Me dijo el muy rufián que me esperaría aquí con el Yose y compañía. Ayyy, seguro que están escondidos para darme una sorpresa. Pues como tarden mucho en aparecer me pongo a hacer topless que tengo las peras muy blancas.


Aunque no todas las amenazas provienen del Pantano, algunas llegan desde el exterior. Uma es una delincuente condenada a varios años de cárcel por asesinato y muchos delitos más. Un nuevo político llamado SAM le concedió el indulto y ahora campa libre por el Playmundo, planeando nuevas maldades. Conocedora de la boda que se celebra en el pantano, está decidida a acabar con la vida del click que la mandó a la cárcel, Ernesto Pérez.


Uma: La venganza me sabrá a gloria bendita. Pienso saborear el momento y disfrutar con vuestro dolor.


Más clicks delincuentes acuden al pantano. Son conocidos por sus fechorías y han sido fichados y encarcelados en numerosas ocasiones. Facunda dirige a Fune y Pinhead hacia un nuevo golpe, en el que según ella se harán ricos. 


Pinhead: ¡Me peta la patata! ¡Tenemos que sentarnos un momento!
Facunda: ¡No seas nenaza, Pin!
Fune: ¡Mi hombre no es ninguna nenaza!
Pinhead: ¡¡No soy una nenaza!!


Facunda: Está bien, descansaremos un poco. Eres muy flojo, colega. Tenemos que llegar cuanto antes.
Pinhead: Pero tía, ¿a dónde vamos?
Fune: Eso, ¡aquí no hay más que polvo!


Facunda: Colegas, ¿confiáis en mi? 
Fune: No, pero lo intento.
Facunda: Pus un poco de confianza, tronca. 
Pinhead: Pero es que no nos has contado nada sobre este golpe. No me gusta actuar sin saber a lo que me expongo.
Facunda: Os prometo que nos haremos de oro. Aquí hay gente con pasta, con joyas. 
Fune: ¿Y qué narices hacen aquí?



Facunda: No os contaré nada más. Llegado el momento, lo sabréis.
Fune: Pues nada, sigamos.
Pinhead: Espero que saquemos tajada, Facunda. No me mola perder el tiempo.


Aunque no todos los clicks que han decidido penetrar en estas tierras son oscuros y malvados. Artemisa y su hermana Cassandra son un ejemplo. Sus auras son blancas, resplandecientes. Clacks de buen corazón, amantes de la naturaleza, de la paz, de la vida. Viven respetando el Playmundo, en contacto con la Diosa.

Cassandra: Hermana, ¿todavía crees que encontrarás esas flores por estos lares?
Artemisa: En efecto, querida hermana. Sabes que mi intuición nunca me falla. Nuestra sacerdotisa Gaya está enferma y debemos encontrar esas flores medicinales. 
Cassandra: Edurne dice que en un par de días las enviarán desde Japón. Se las compró a Internet. 
Artemisa: ¡Internet! A saber quién es ese. ¿Confías en Internet? ¡Yo no lo conozco! Además, no disponemos de tanto tiempo. 
Cassandra: Tienes razón, es que este lugar no me gusta. Todo el aquelarre siente esas fuerzas malignas provenientes de este lugar.


Artemisa: No debemos temer nada, hermana. La Diosa nos protege y nos guía a cada paso. Debemos estar atentas a sus señales.
Cassandra: Pues yo no veo ninguna señal...Artemisa, en este lugar es imposible que crezcan esas flores. Las "Pitusas inolvidables" nacen en lugares húmedos y frescos que son prácticamente inaccesibles.
Artemisa: Estoy de acuerdo, pero por alguna razón siento que las encontraremos aquí. No suele fallarme la intuición...
Cassandra: Lo sé.


Artemisa: ¡Mira, ahí!
Cassandra: ¿La has encontrado? ¡Bendita sea la Diosa!


Artemisa: No, esa no es una "Pitusa inolvidable". Es una Friota común, pero me irá de perlas para el cocido espiritual que estoy preparando para esta noche.
Cassandra: ¡Hermana, me has asustado! Ahora mismo la Friota común me importa un soberano pimiento.
Artemisa: Sí, también añadiré pimientos al cocido.
Cassandra: Te quiero hermana, pero a veces desespero contigo.


Artemisa: Un momento...
Cassandra: ¿Ocurre algo? Parece que has visto un fantasma...
Artemisa: Presiento algo mucho más terrible que un aburrido fantasma...
Cassandra: Me estás asustando.


Artemisa: En este lugar está a punto de ocurrir algo catastrófico. Hermana, no podemos quedarnos sin hacer nada. 
Cassandra: ¿Y que es lo que quieres hacer?
Artemisa: Combatir esa oscuridad con nuestra luz. Vamos, siento que proviene de esa dirección.


Payaso Demonio (PD), es el protector del pantano. Es su hogar, el lugar donde ha vivido siempre. Su familia reside allí, en un castillo oculto por la magia. A pesar de ser feliz, es consciente de los peligros que conlleva. No puede mantener a raya a todos los que allí habitan pero sí proteger a los incautos que se atreven ha adentrarse en sus tierras.  


Este año se celebra la boda de sus amigos Estrella y Wen. Aunque se opuso rotundamente a que se celebrase allí, al final le convencieron para que se lo permitiese. Sabía lo que significaba el pantano para la pareja. Intentaba ser positivo, pero sabía que unas fuerzas oscuras se estaba rebelando en distintos puntos del Pantano. 


"Espero que nada malo ocurra durante la boda", pensaba preocupado. Con su pajarita lila y su sombrero de copa, estaba preparado para acudir a la celebración e intentar que todo saliese bien.


Junior: Papá, ¿te encuentras bien?
PD: ¡Hijo! Ven aquí. Estás realmente elegante con esa pajarita verde y los pantalones a juego.
Junior: Me siento ridículo. Renzo va vestido de pirata, como siempre...
PD: Es que él es pirata, y ellos no quieren ir con pajaritas, Junior.


Junior: Mamá dice que deberíamos ir ya. Después de cuarenta conjuros, al final ha conseguido crear un vestido que le satisface. 
PD: Mi bruja del alma. Si ella está hermosa con cualquier cosa.
Junior: Papá, te noto preocupado. ¿Ocurre algo malo?
PD: No, es que...hace unos días que no encontramos a una Cacatúa del Zooparque. Se llama Chispa y tememos que le haya pasado algo malo.
Junior: Seguro que la encontraréis, ya lo verás.

Aunque PD estaba preocupado por Chispa, lo que realmente le inquietaba era la terrible amenaza que sentía que se cernía sobre ellos.


Continuará...