lunes, 4 de mayo de 2015

Click´R´us


¡Si existe, está en Click´R´us! Tenemos todos los juguetes que puedas imaginar.

Muñeca Pepita presumida en varios colores 15,95 €
Muñeco EXCLUSIVO Cutreman varios colores 24,95 €
Oso de peluche varios colores 20,95 €
Carrito de Pepita presumida 30,00 €
Velero con motor 40,00 €
Farola Playmobil con luz 11,95 €

¡Estas ofertas las encontrarás en Click´R ´us!


Gemma: Hola, me llamo Gemma Belmonte y soy propietaria de Click´R´us. Se trata de una tienda de juguetes muy conocida por todo el Playmundo. Llevo años trabajando intensamente para que la tienda funcione y hasta ahora está siendo todo un éxito.


Gemma: Adoro a los niños. A pesar de mi edad, me siento joven. Me encanta ver a los niños jugar y divertirse y si puedo, me uno a ellos. Mi amor por los niños fue una de las razones por las que monté esta tienda. Siempre salen de la juguetería muy contentos. 


Gemma: En Click´R´us intentamos disponer de todos los juguetes que se encuentran en el mercado. Tenemos licencias exclusivas de venta solo en nuestra tienda y también de importación. Para que los clientes puedan venir a comprar con sus vehículos y no tengan problemas de aparcamiento disponemos de un amplio parking dónde pueden aparcar totalmente gratis.


Lilu buscaba aparcamiento. Conducía su coche y como copiloto tenía a Hilary con Chiluca en su regazo. Era el cumpleaños de su primito Willy y le quería comprar un regalo. Mientras conducía hablaba con su amiga.

Hilary: Que bonita han dejado la Avenida Clicktoria. Da gusto pasear por allí.
Lilu: Sí, es preciosa. Suelo llevar mis relojes a la relojería Alameda. Mª Luisa es un encanto.
Hilary: Pero habla mucho...
Lilu: Bueno nena, te sigo contando. Es que Duque no se digna a hacer nada en la casa, cari. Le llamo y me responde con monosílabos. Noto que no me escucha cuando le hablo y parece que le aburro.Está muy distante Hilary...
Hilary: Debes hablar con él, cari. ¿Estás segura de que realmente quiere ese apartamento?
Lilu: Pues claro nena, ¿quién no querría vivir en un lugar tan maravilloso?


Tan despistaba estaba que casi atropella a un hombre con su hija.

Hombre: ¡Oiga! ¿Es que no mira?
Lilu: ¡OMG! ¡Lo siento!
Hombre: ¿Dónde te han dado el carnet? ¿En la feria?
Lilu: ¿Cómo dice? Como me baje del coche le araño la cara.¡No tiene educación! 
Hombre: Sí, estoy temblando...
Hilary: No le hagas caso, cari.
Lilu: Nena, ¿que le pasa a la people? ¡Que mala leche!


Lilu: Vaya, no hay aparcamiento...
Hilary: Mira nena, sale un coche.
Lilu: ¡Perfect!


Donna: Que suerte, me llevo en exclusiva Pepita presumida en color rojo con todos los complementos. Esta va directa a mi colección.
Lilu: ¿Que sales?
Donna: Sí, salgo. Ay, que rabia me da que me metan prisa para salir del aparcamiento. No me da tiempo de ponerme cómoda. ¡Ya salgo, ya! 



Lilu: A ver si aparco a la primera...
Hilary: Seguro que sí, cari. Cuidado...tira más a la izquierda.
Lilu: ¿Así?
Hilary: No..creo que para el otro lado.
Lilu: ¿Para dónde giro el volante?
Hilary: Para allá.


Lilu: ¿Voy bien?
Hilary: Entras justo...pero yo no podré salir, a no ser que salga por tu lado...
Lilu: ¿Ahora sí?
Hilary: Me da miedo que le roces...Espera, sal y salgo del coche para indicarte.
Lilu: Sí, mejor. 


Lilu: ¿Que hago?
Hilary: Tira para la derecha, ¡gira! No, el volante para el otro lado. ¡No, cuidado! Gira para la derecha, ¡no tanto nena! Cuidado que le das. A tope, ¡no así no!
Lilu: ¡Ahhhhhhhhh! Me dan ganas de llorar...


Hilary: No estás recta Lilu, debes salir de nuevo. Le darás a este coche. ¡Cuidado!
Lilu: ¿Para que lado giro el volante?
Hilary: Ay, no lo sé Lilu, ¡yo no tengo carnet!
Lilu: Me estoy volviendo loca, ¡locaaaa!

Samantha había acudido a Click´R´us para comprarse la farola de Playmobil. Vio la propaganda en el buzón y no se lo pensó dos veces. Le parecía un sueño encontrar cajas tan antiguas y buscadas.

Samantha: Ay, espero que no se las hayan llevado todos los acaparadores...luego las venden a precios desorbitados.


Finalmente Lilu consiguió aparcar aunque no muy bien...
Lilu: ¡Lo conseguí!
Hilary: Está un poco torcido...pero bueno.
Lilu: Odio aparcar, es lo que menos me gusta de conducir.
Chiluca: ¡Grrrr! ¡Guau! (La próxima vez prefiero ir en bus, caris...)



Gemma: La imagen de Click´R´us es una jirafa. Por ello hemos colocado esta enorme jirafa de peluche a tamaño real en la entrada de la tienda; para que los niños se hagan fotos con ella. Esta es la entrada con alarma incorporada para que nos avisen de posibles hurtos. También hemos instalado una máquina de refrescos por si nuestros clientes tienen sed. 


Gemma: Os presento a una de mis hijas,  Coral. Tengo a dos de mis hijas trabajando en la tienda. Tengo nueve en total pero las demás se han buscado la vida con otros trabajos. Mi Coral es muy dulce, pero se deja influenciar fácilmente por los demás. Se encarga de la caja y los pedidos que nos llegan por Internet o por teléfono.


Coral: ¡Buenas! No soy tan influenciable como dice mi madre, es una exagerada. Nunca se me han dado muy bien los estudios y no sabía que camino tomar. Mi madre montó esta tienda y trabajando aquí soy muy feliz. A veces me aburro y los niños no siempre son tan angelicales como mi madre dice...pero no me quejo. 


Coral: Me gusta mucho el senderismo, la montaña y comer dulces. Estoy enamorada de un click muy guapo pero él nunca da el paso para afianzar nuestra relación. A mi madre no le gusta pero a mi me da igual, soy yo la que tiene que elegir marido. 


Gemma: Aquí tenemos todos los productos Playmobil. Estamos especializados en referencias antiguas y descatalogadas. Tengo muchos contactos y consigo cajas a precio de risa. 



Gemma: Tenemos peluches, muñecas, coches, accesorios de cocinitas, muñecos sueltos, animalitos, casitas, balones y un largo etcétera. Estamos especializados en figuras de acción de series, películas, videojuegos y cómics. Los coleccionistas nos visitan constantemente.


Valeria: Nena, decídete ya...
Ximena: Si no soy yo la indecisa, es el Señor Agripino. No se decide el pobre. Es que quiere un amigo especial pero que sea atractivo. El naranja le parece muy escandaloso y dice que el rosa es empalagoso. El amarillo da mala suerte y el  marrón es tan serio...
Valeria: Pues ninguno.
Ximena: ¡Noo! Yo quiero uno y Agripino también, ¡uy! Dice que el marrón le ha guiñado el ojo...


Gemma: En esta sección tenemos todo tipo de disfraces y complementos de playa para los niños. Aquí se vuelven locos rebuscando en las cajas. También vendemos coches eléctricos para que los niños se sientan como verdaderos pilotos de fórmula uno.


Gemma: Esta es mi hija Kimberly pero le llamamos cariñosamente Kim. Ahora parece que está ocupada atendiendo a unos clientes. En esta sección disponemos de todo tipo de carritos para bebés. Es muy responsable en su trabajo pero al igual que su hermana un desastre para los estudios. En el amor ha sufrido muchos desengaños y la pobre la tengo reacia a encontrar pareja. ¡Con las ganas que tengo de ser abuela!


Kim: Estos son de corte más clásico, ahora que está tan de moda lo vintage. Si quieren algo más moderno y ligero disponemos de este modelo en rojo y azul.
Fatumata: Yo voy a ser más de llevar ami hijo en brazos, pero estos carros son una cucada y uno me quiere llevar. 
Othello: Yo me decanto más por los modernos.


Fatumata: Yo también. Ese en rojo me gusta mucho.
Kim: Buena elección. Estos están ahora en oferta de lanzamiento con un 20% de descuento. Está teniendo mucho éxito y es uno de los más vendidos.
Fatumata: ¡Me lo llevo!


Gemma: Hola bonita, ¿quieres algo?
Niña: Ese caballito de madera me gusta mucho, ¿lo puedo probar?
Gemma: Por supuesto, cariño. 


Roberto: ¡Esto es un milagro! Lo estoy flipando en colores, ¿de verdad venden estas referencias tan antiguas?


Un hombre empujó a Samantha cuando se disponía a entrar a la tienda. Corría desesperado a la zona dónde Roberto admiraba las cajas.

Samantha: ¡Ayyy!
Gregorio: ¡Esas cajas tienen que ser mías!


Samantha: ¡Oiga! ¿Está usted loco?
Gregorio: Míos, son todos míos. Con la reventa de todo esto me sacaré una buena tajada.
Samantha: ¡No se piense que todo eso es para usted! Los demás también tenemos derecho.
Roberto: ¡Di que sí! 


Gregorio: Esto es la ley del más fuerte, guapita. No me vas a fastidiar el negocio, ¿comprendes? ¿Sabes la pasta que sacaré por la reventa de todo esto?
Samantha: Yo soy coleccionista. Es libre de hacer lo que quiera pero deje que los que disfrutamos de esta afición nos podamos divertir con ella. Yo no pienso en esto como en un negocio, es mi afición y no me gusta que por culpa de gentuza como usted tenga que comprar cosas que me gustan a precios desorbitados. Todo por la avaricia y el poco corazón de gente como usted.

Gregorio agarró la camiseta de Samantha y esta se asustó. Ese hombre era capaz de todo.

Samantha: ¡Oiga!
Gregorio: Tus discursos moralistas y cursis te los guardas para ti. No me toques las narices y vete.
Roberto: ¡Menuda jeta que tiene!


Chuy, copropietario de la tienda Playmogame entraba justo en ese momento a Click´R´us. Vio la injusta situación y decidió intervenir.

Chuy: Tú, bocachancla, ¿te estás metiendo con la señorita?
Gregorio: ¿A ti quién te ha dado vela en este entierro? ¡Vete a escuchar heavy y déjanos en paz!


Chuy se abalanzó sobre Gregorio y le agarró de la pechera. El hombre levantó los brazos en acto de rendición.

Chuy: La próxima vez que te vea la jeta te enseñaré quién es Chuy. 
Gregorio: Perdone, no quería ofender...
Chuy: Vete de aquí como si te fuese la vida en ello o te voy a dar una somanta de palos que te van a llamar el tío de los palotes.


Gemma: ¿Usted otra vez por aquí, Gregorio? Le tengo dicho que cuando venga se comporte. Molestando a mis clientes como siempre. 
Chuy: Es mejor que se marche...
Gregorio: Sí, mejor me voy...pero porque me da la gana.


Samantha: Muchas gracias...
Chuy: Me llamo Chuy. ¿Y tú?
Samantha: Samantha. Ese hombre me estaba asustando...
Chuy: Ese tipo no volverá a molestarte más, te lo aseguro. Oye, ¿te gustan los cómics y los videojuegos?
Samantha: Sí, muchísimo. Ayer me pasé el juego Gran Click Auto 24.
Chuy: Pásate por mi tienda, Playmogame. Es una tienda nueva en el barrio de La Clickina.
Samantha: ¿Frente a la librería Papiro?
Chuy: Justo ahí.
Samantha: Vale, ya me pasaré.


Roberto: Veo que te gustan los Playmobil. Si quieres nos tomamos algo en Clickice Café y charlamos.
Samantha: ¡Estupendo!


Chuy tenía enamoradita a Coral, la dependienta. Se acercó hasta el mostrador para saludarla. La tenía engatusada con mentiras y promesas falsas. Algunas de las figuras que coleccionaba Chuy las vendían en exclusiva en Click´R´us así que teniendo enamorada a Coral, muchas veces se las regalaba
o le hacía descuentos de más del 50%.

Chuy: Hola, preciosa.
Coral: ¡Chuy! Pensaba que te habías olvidado de mi.
Chuy: Eso nunca.
Coral: Al final no viniste a la fiesta de mi cumpleaños...
Chuy: Mucho trabajo Coral, estos días estoy muy ocupado con la tienda.
Coral: Me hacía tanta ilusión...
Chuy: Esta noche te pasas por la tienda y hablamos tranquilamente a puerta cerrada.
Coral: ¡Vale! Que picarón eres. Por cierto, han llegado las figuras de la serie Juego de Clicks. Te haré un descuento sin que se entere mi madre.
Chuy: Eres la caña, Coral.


Gemma: Ese chico no me gusta para mi Coral...


Morris entró en la tienda con un objetivo claro, hablar con Kim. La tenía loquita por sus huesos y cuando le apetecía divertirse un rato, iba en su busca. 


Morris: ¡Pch, pch! Nenita...
Kim: Uy, ¡Morris! Señores, me necesitan. Les dejo que piensen con detenimiento que carro prefieren comprar.


Cuando Kim se acercó a Morris, este la agarró de la cintura y le metió mano. Ella le quitó las manos rápidamente. Los clientes miraban y si su madre se enteraba de sus tonteos con Morris le montaría una buena bronca.

Kim: Estate quieto, Morris. ¿Que haces aquí? Hemos quedado esta noche.
Morris: Lo sé, pero tenía ganas de verte. Tengo una propuesta para ti.
Kim: ¿Una propuesta?
Morris: Vente conmigo ahora mismo y deja este aburrido trabajo por hoy. Tu madre es la dueña, no creo que te vaya a despedir.
Kim: Me gustaría pero no puedo. Sabes que mi madre es muy estricta. Cuando termine la jornada laboral nos veremos.
Morris: Con las ganas que tengo de ti, muñeca. Pues tengo una sorpresa para ti. He comprado un ramo de flores precioso en una floristería nueva. Las tengo en el coche, parecía tonto paseando con el ramo en la mano y la gente me miraba raro.
Kim: ¡Oh, Morris! Que detalle, seguro que son preciosas. He pasado frente a la floristería Arcadia y tienen flores muy bonitas.  


Deena: No te dejes engatusar por este cabeza de chorlito.
Kim: ¿Disculpa?
Morris: ¡Denna! ¿Que haces aquí?
Kim: De compras, es una tienda, ¿sabes lo que es una tienda? Perdona, puede que sea demasiada información para ti.


Kim: ¿Quién eres tú?
Morris: Una ex novia celosa. No le hagas caso que miente más que habla.
Deena: No he podido evitar escuchar la cantidad de tonterías que te te ha dicho. La dueña de la floristería es mi hermana y este individuo le tiró los trastos. Quién avisa no es traidor, Morris nunca sentará la cabeza.


Morris: Es mentira, no la escuches.
Deena: Nos vemos esta noche en la taberna de Duncan.Vendrás, ¿no? 
Kim: ¿Vas a ese sitio?
Morris: Yo...
Deena: ¿Bromeas? Se tira más tiempo en la taberna que los taburetes. Siempre metiendo manos a clacks despistadas...Bueno, os dejo. 


Kim se enfadó y Morris intentó convencerla de que todo eran invenciones de Deena. Mientras Ximena se decidió por uno de los osos, el marrón. Salía contenta dando saltos de alegría. 


Chuy: Perdona, ¿te conozco de algo?
Deena: Un truco pasado de moda para ligar, ¿no te parece?
Chuy: No, lo digo en serio...¡Ahora te recuerdo! Viniste a comprar a mi tienda, Playmogame.
Deena: ¡Es verdad! Perdona, he sido muy grosera...pero es que muchos clicks me entran con esa patética frase para ligar conmigo. ¿Dónde están tus pircings? 
Chuy: Me los he quitado un momento, pero luego me los pondré. ¿Vienes a comprar dragones de Juego de Clicks?
Deena: ¡Sí! Adoro la serie y quiero conseguir los tres dragones de Daenerys Clicktayen.
Chuy: ¡Yo también! Tengo enchufe en la tienda y me lo deja a mitad de precio.
Deena: ¡Que suerte! 




Gemma: Esperamos que os haya gustado nuestro establecimiento. Ya sabéis, tenemos todos los juguetes del mercado. No pierdan el tiempo buscando en miles de juguetearías. Nosotros, lo tenemos todo. Si existe, está en Click´R´us. ¡Hasta pronto!


FIN

viernes, 1 de mayo de 2015

Lara Click: Tomb Raider - La monja 2ª Parte

Las palabras de la madre superiora se repetían en mi mente una y otra vez "en estos bosques habita el demonio". Intentaba restarles importancia pero lo cierto es que no me las podía quitar de la cabeza. Hacía un día estupendo y corría una agradable brisa. Pensé en la hermana Catalina. Su nota de despedida parecía sincera. Estaba enamorada de ese tal Henry y dispuesta a cambiar de vida por él. ¿Le habría hecho daño ese hombre? 


Estaba llegando al árbol extinto. Según Ingrid allí me encontraría con Henry, el supuesto amado de Catalina. Reduje la velocidad poco a poco. Conocía bien la zona porque Ingrid y yo solíamos salir de excursión cuando eramos adolescentes y aquel era un lugar mágico y apartado.


Descubrí que Ingrid estaba en lo cierto. Un hombre con un sombrero azul y prismáticos parecía estar esperando a alguien apoyado en un árbol. Estaba segura que se trataba de Henry.


Apagué el motor de mi quad y fui andando hasta aquel hombre. Me acerqué con tranquilidad pero haciendo ruido para que no se asustase y se percatara de mi presencia. No quería correr riesgos y que me atacase. No sabía si estaba armado.

Lara: Buenas tardes, amigo.
Henry: Buenas tardes.
Lara: Un día estupendo para disfrutar de la naturaleza, ¿no le parece?
Henry: Disculpe, pero prefiero estar solo. 
Lara: No era mi intención molestar...
Henry: Estoy esperando a alguien.


Lara: ¿Espera a Catalina?
Henry: ¿¡Cómo lo sabe!? ¿Quién es usted?
Lara: Estoy investigando su desaparición. Las monjas me han pedido ayuda.


Henry: ¡Esas monjas otra vez! La tienen retenida en el convento, ¡estoy seguro! Déjeme en paz. Me acusan de su desaparición.
Lara: Solo intentan ayudar, señor Henry. Nadie le acusa de nada...

Henry se puso a caminar alejándose de mi. Aunque a simple vista no me parecía sospechoso, no podía dejar que se marchase de esa forma.

Lara: ¡Espere!
Henry: ¡Váyase al cuerno!


Le adelanté y lo detuve. Se sorprendió y en su cara pude ver odio y desesperación.

Lara: Solo trato de encontrar a Catalina. Sé que se amaban y se proponían escapar juntos.
Henry: Pero ella nunca apareció...esas monjas la tienen retenida, ¡estoy seguro!
Lara: Encontraron sus zapatos y ropa de su hábito desgarrada. Ahora mismo todo el mundo es sospechoso. Ayúdeme a encontrarla. ¿Cuando fue la última vez que la vio?
Henry: Un día antes de desaparecer. Estaba con mi hermano esperando su llegada. Cuando apareció nos besamos y me dijo que al día siguiente dejaría los hábitos y se vendría conmigo. Dijo que la esperase en este lugar y que...


Clain: ¡No respondas a más preguntas, hermano!

Un hombre se interpuso entre nosotros. Parecía estar muy enfadado.

Lara: Estoy investigando la desaparición de Catalina.
Clain: ¿Acusando a mi hermano?
Lara: Yo no he acusado a nadie.
Henry: Clain, la envían las monjas...
Clain: ¡Lo sabía! Han acusado a mi hermano injustamente. No comprenden su dolor, su desesperación. Lo más probable es que se marchase con otro hombre y plantase a mi hermano. Ahora todo el mundo le apunta con el dedo, ¡eso no es justo!
Lara: ¿Tiene alguna prueba de que Sor Catalina se marchase con otro hombre?
Henry: Vamos, hermano. No perdamos más el tiempo con esta clack.


Lara: Todos estamos interesados en descubrir que le ocurrió a Sor Catalina, deberían colaborar.
Henry: Déjenos en paz, señorita. 
Clain: Mi hermano no tiene nada que ver con su desaparición, así que olvídese de él. Vamos, Henry.

Los dos hombres se alejaron enfadados. No comprendía su actitud y me parecía sospechosa. 


Decidí seguir buscando por la zona donde encontraron los zapatos y restos de ropa de la monja. Quizás allí encontrase alguna pista que arrojase algo de luz al misterio.


No podía seguir con el quad, así que seguí a pie. Subí por un complicado terraplén y luego escalé una inmensa montaña para ver mejor desde la altura.  Las vistas eran preciosas pero no me aportaron ninguna pista. 


¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!

Aquel rugido me heló la sangre. No conocía animal capaz de rugir con esa fuerza. Pensé que podría ser un oso pero lo descarté al instante.


Irremediablemente acudieron a mi mente las palabras de la madre superiora "en estos bosques habita el demonio, escondido entre la maleza y las bestias de la noche". ¿Y si el demonio rugía de esa forma? Seguí escalando hasta llegar a una enorme roca enganchada en lo alto de una inmensa cueva. Observé desde allí arriba temerosa. No me apetecía bajar y encontrarme con el demonio o lo que fuese que rugía de esa forma...


¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!

De nuevo aquel rugido. Esta vez había sonado más cerca. Estaba asustada, no me avergüenza reconocerlo. Aunque a pesar de ello, no estaba dispuesta a dejar que el miedo me dominase. Lucharía contra aquella bestia si se atrevía a meterse conmigo o tenía algo que ver con la desaparición de la monja. 


Iba bajando poco a poco hasta el fondo de la cueva. Cuando estaba a unos diez metros del suelo, lo vi. No se trataba del demonio ni ningún tipo de monstruo bíblico. Era un Dinosaurio, concretamente el T-Rex. Estaban extinguidos, no podía creer lo que estaba viendo con mis propios ojos.

¡GRRRRRRRRRRRRRRR!


Parecía estar hambriento y enfadado. Abrió de nuevo su enorme boca y rugió otra vez. Dejó al descubierto su terrorífica colección de grandes y afilados colmillos. 

Lara: ¡Impresionante!


El animal se alejó lentamente hasta desaparecer. Me quedé allí arriba, embobada y sorprendida. ¿Sería este el demonio que había visto la madre superiora? Estaba segura de que así era. Un temor se apoderó de mi y un escalofrío recorrió mi espalda. Si Sor Catalina se encontró en su camino ese dinosaurio dudaba que siguiese con vida. Mis esperanzas de encontrarla con vida estaban desapareciendo. 


Decidí correr tras el dinosaurio para averiguar dónde se escondía y si había algún rastro de la monja. No comprendía como un T-Rex podía desaparecer de esa forma. Seguí sus huellas hasta un lugar remoto en el bosque. Me extrañó que los pájaros dejasen de cantar y el silencio se apoderó de la zona. Escuché unos fuertes golpes y  me encontré al dinosaurio frente a mi, a unos metros.

¡GRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!



No le quise disparar. Un animal extinguido y único en el mundo no merecía morir. Decidí esconderme entre unas enormes plantas, ocultándome entre sus hojas. Escuchaba sus pasos cada vez más cerca y temí por mi vida.


No estaba segura de que no me hubiese visto esconderme, así que me preparé para salir corriendo al menor indicio de ser atacada. El animal se acercaba cada vez más. Sus pasos se escuchaban muy fuerte y temblaba el suelo.


"¿Y si me aplasta con sus enormes patas?". Ese temor se apoderó de mi cuando pasó por mi lado, muy cerca.  Pude contemplar sus terrorífica pezuñas cuando se detuvo un momento. Cuando pensaba que se había percatado de mi presencia el T-Rex se alejó y desapareció. Permanecí quieta hasta que creí que era seguro salir.


Seguí sus huellas y pasados unos metros me encontré a Henry en el suelo. Parecía estar inconsciente. Temí que hubiese sido atacado por el dinosaurio.


Le tomé el pulso y me alegré al averiguar que seguía con vida. Henry abrió los ojos con esfuerzo. Se tocaba la cabeza dolorido.

Lara: Henry, ¿Que ha ocurrido? ¿Ha sido el dinosaurio?
Henry: Algo nos atacó...a mi hermano y a mi...Me duele la cabeza...
Lara: Te recuperarás.
Henry: ¡Mi hermano! ¿Dónde está mi hermano?
Lara: ¡Maldición! No te preocupes, lo rescataremos.


Continuará...

martes, 28 de abril de 2015

Lara Click: Tomb Raider - La monja 1ª Parte

Me llamo Lara Click. Muchos me conoceréis por mis múltiples aventuras alrededor del mundo. En esta ocasión acudía a la llamada de una amiga. La amistad es una palabra mágica que tiene mucho significado para mi. Pueden pasar años sin que sepa nada de ella, pero en una parte de mi corazón siempre está presente. Fuimos juntas al mismo colegio y nos hicimos inseparables. La circunstancias de la vida nos separaron y nos vemos muy poco. Ella ingresó en la orden de las hermanas de la paz y se refugió en su convento para siempre. Su fe siempre fue pura y verdadera por lo que no me sorprendí demasiado cuando me lo comunicó.


En su llamada me pedía desesperada mi ayuda. Una de las monjas había desaparecido sin dejar rastro. Aunque la madre superiora no estaba de acuerdo con mi intervención al final cedió a la presión de todas las monjas. El convento está situado en una zona de difícil acceso en mitad del bosque así que decidí utilizar mi nuevo quad, regalo de una queridísima amiga.




Madre Superiora: Agarrad esas de ahí al fondo. Para los resfriados nos vendrán estupendamente.
Sor Rita: ¿Esta?
Madre Superiora: Hermana Rita, demuestra tener muy poco conocimiento del entorno a pesar de los años. Eso es un simple matojo. ¿Cree que eso nos puede servir para algo?
Sor Rita: No, lo siento...me confundí.

Las encontré buscando hierbas medicinales cerca de la entrada al convento. Aquello me alegró. Facilitaría las cosas hablar con ellas en el exterior.


Sor Ingrid: ¡Es Lara! ¡Por fin!
Sor Prudencia: ¿En que va subida? ¡Eso debe ser muy peligroso!
Sor Ingrid: ¡Es un quad! ¡Que pasada!
Sor Prudencia: Pues a mi me parece algo horrible y temerario.


Sor Ingrid: ¡Lara, me alegro tanto de verte!
Lara: ¡Ingrid, amiga mía! Cuantos años sin saber nada de ti. Se me hace extraño verte vestida así.
Sor Ingrid: Al principio me costó acostumbrarme, ya sabes que yo soy de colores alegres. Pero pronto me hice al hábito. Es cómodo y aunque no lo parezca es fresco.
Lara: Estás estupenda. Eres una monja muy atractiva.


Sor Ingrid: Lara, te presento a la hermana Prudencia. Aunque me llevo bien con todas, ella es con la que más he congeniado. 
Lara: Es un placer, hermana Prudencia. Contadme, ¿todavía no sabéis nada de la monja desaparecida?


Madre Superiora: No quiero parecer descortés señorita Click pero creo que ha venido para nada. Aquí poco podrá hacer. ¡A la hermana Catalina se la llevó el mismísimo diablo! El pajarero se la llevó por sus pecados cometidos.
Lara: ¿A que se refiere?


Madre Superiora: En estos bosques habita el demonio, escondido entre la maleza las bestias de la noche. Yo vi su rostro una oscura noche. Salí a buscar agua al pozo y me encontré con el diablo. Mi fe es fuerte así que me arrodillé y recé. Sabía que Dios me protegería y así fue. La hermana Catalina sin embargo era una gran pecadora y Dios la abandonó.
Sor Ingrid: Yo no lo creo así.
Madre Superiora: ¿Es que no recuerda la nota que nos dejó la hermana Catalina antes de desaparecer?
Lara: ¿Que nota?


Sor Ingrid: Hace meses en una salida al bosque nos encontramos con un tal Henry, un pescador y al parecer se enamoraron. Se veían a escondidas aunque yo sospechaba que algo estaba ocurriendo. Estaba más contenta y feliz que nunca. Siempre se escapaba a buscar flores y a veces regresaba sin ninguna. Mira, esta es la nota que nos dejó.

Querida hermana Ingrid,

Aunque sigo amando a Dios y mi fe es fuerte, no puedo
seguir con esta farsa. Desde que conocí a Henry no puedo
hacer otra cosa que pensar en él. Lo amo y mi vida ya
no tiene sentido si no es a su lado. Te deseo a ti y
todas una vida plena de paz y regocijo en Dios. No te
preocupes por mi, seré feliz junto al hombre al que amo.

Catalina

Lara: Entonces no ha desaparecido, simplemente se fue.


Madre Superiora: Al día siguiente de dejarnos esa espantosa nota, apareció el hombre con el que ella se quería fugar. Asegura que acordaron verse aquella noche pero que ella nunca apareció. Estoy segura que el demonio la atrapó. Encontramos sus zapatos tirados y trozos de su hábito no muy lejos de aquí. ¡Rezo por su alma todas las noches! Espero que Dios en su gran misericordia la perdone.
Sor Ingrid: Lara, yo no creo que en todo esto tenga nada que ver el demonio. Temo que ese hombre le haya hecho daño...Si te das prisa lo encontrarás en el árbol extinto, ¿recuerdas ese lugar?
Lara: Perfectamente.


Subí a mi quad dispuesta a resolver aquel misterio. Aunque no me terminaba de creer las historias de la madre superiora, sus palabras sembraron en mi un pequeño temor.

Madre Superiora: Señorita Click, tenga mucho cuidado. El diablo es sabio y muy peligroso. 
Sor Ingrid: Ten mucho cuidado, Lara. 
Lara: No existe diablo ni hombre que consiga detenerme. Estaré bien, no te preocupes. Volveré con noticias.Yo también pienso que ese hombre tiene algo que ver con su desaparición.



Madre Superiora: Rezaré por su alma. He mirado fijamente a los ojos al diablo y su maldad es infinita. 
Sor Ingrid: Lara sabe cuidar muy bien de si misma, no se preocupe Madre.
Sor Prudencia: Deberíamos haberle dado una biblia. Si se encuentra con el demonio le podría detener leyendo alguno de sus pasajes. 


Me alejé de aquellas temerosas monjas para resolver aquel extraño misterio. Aunque no conocía a la hermana Catalina quería saber cual había sido su destino y si todavía seguía con vida.


Continuará...