domingo, 18 de junio de 2023

La gran aventura: Capítulo 14: Hasta siempre, amigos

Dina vivía sola, con su querido gato. Aquella tarde de otoño, como prácticamente todas las tardes, se dedicaba a escribir su novela. Llevaba años escribiendo, haciendo fotos y publicando sus historias en su blog. No se ganaba la vida con ello, aunque siempre había soñado con poder hacerlo. Su trabajo como secretaria en una empresa de limpiezas era lo que le daba el sustento para vivir y pagar las facturas. 

Dina: No sé si debería haberlo hecho...

Había escrito un final a su novela, algo inesperado, casi sin pensarlo. Algo en su interior había pulsado un interruptor que le había llevado a hacerlo. Amaba a cada uno de sus personajes, sin excepción. Era un final extraño, pues su protagonista, Sus, había muerto. Ella era su alter ego, la adoraba. Aunque en si vida personal no había avanzado lo esperado por la sociedad, Sus había seguido esas pautas de la manera más plena y feliz. ¿Había llegado el momento de ponerle fin a ese mundo imaginario?



Miraba la pantalla de su ordenador portátil, pensando en ello. Había homenajeado a muchos de los personajes que ya no salían en sus novelas, para al menos que todo el mundo comprobase que seguían vivos, que seguían con sus vidas. Sus había alcanzado la felicidad, junto a sus tres hijos, su marido, su familia y amigos. Era un final trágico y repentino, pero quizás mejor que el que muchos podrían soñar. Dina tenía a Marian, su más leal lectora y seguidora. Marian era una extraordinaria escritora con una imaginación desbordante y una forma de escribir maravillosa, única y personal. Ella le había permitido incluir personajes de su universo para que apareciesen en su novela, como son Agnes o Nesi. Se sentía muy afortunada por todo ello. Sin duda, Marian merecía triunfar como escritora, lo merecía más que nadie. Mina, su compañera de historias, con la que había escrito numerosos capítulos y a la que adoraba, ya casi no podía escribir. Sabía muy bien que deseaba seguir escribiendo, que adoraba el mundo que compartían, pero las circunstancias no la dejarían volver por el momento, quizás por un periodo de tiempo muy largo. Todos aquellos que con lo que compartía su mundo habían seguido su camino, unidos como siempre por una amistad verdadera e irrompible. Era el momento de parar, sabía que había llegado el momento.


 Se secó las lágrimas de los ojos y suspiró. Miró por la ventana. Empezaba a hacer frío y las hojas de los árboles caían inundando las calles. Estaba oscureciendo y los coches circulaban con las luces encendidas. Estaba triste por el final tan inesperado de Sus y todos sus personajes  y le costaba aguantarse las ganas de llorar. Tocaron al timbre.

Dina: ¡Voy!


Cuando llegó a la cocina, encontró a su querido gato comiendo. Se llamaba Pandy, pues era blanco y con manchas negras, como un panda. Por eso el panda de Sus se llamaba Pandy.

Dina: Hola, Pandy.
Pandy: Miaoooooo.


Volvieron a tocar al timbre. Se dirigió hacia la puerta lo más rápido que pudo, consciente de que estaba distraída y llevaban demasiado tiempo esperando.


Mina: ¡Sorpresa!
Dina: ¡Mina! Qué sorpresa, por favor pasa.
Mina: Estaba empezando a pensar que no estabas en casa.
Dina: Perdona, hoy estoy algo despistada.


Mina se sentó en una de las sillas de la cocina y cogió a Pandy en brazos. El gato agradeció sus caricias restregando su carita sobre su regazo.

Mina: Vengo a despedirme.
Dina: ¿Te vas ya para Landucía?
Mina: Sí, mi tren sale en una hora.
Dina: Estoy feliz por ti. Sé que es un cambio muy grande en tu vida, pero es a mejor y eso es lo importante.
Mina: ¿Has terminado La gran aventura?
Dina: Sí. 
Mina: Estoy segura que te ha quedado muy bien.
Dina: No lo sé...


Mina: ¿Estás segura de querer terminar la novela? Siempre la puedes mejorar, mira a Marian.
Dina: No estoy segura, pero siento que debe ser así.


Mina: ¿No echarás de menos a tus personajes?
Dina: Sí, a todos ellos. Sus, Wen, Pandy, Lilu, Wenda, Calabazo...a todos. Aunque ya no escriba sobre ellos, siempre los llevaré en mi corazón.
Mina: Me entristece mucho, Dina.
Dina: A mi también.


Mina abrazó a Dina emocionada.

Mina: Me siento afortunada por haber podido vivir contigo ese mundo mágico. Creo que pocos han conseguido vivir algo tan maravilloso en sus vidas.
Dina: Yo también lo siento así. No me arrepiento de cada segundo dedicado a nuestra maravillosa novela.


Dina escribió fin en la novela y le dio a publicar. Cerró el portátil y se quedó mirándolo pensativa. Sabía que una magia muy poderosa se escondía en su interior. La notaba apegada a su alma, a su corazón. Quizás algún día conseguiría que volviese a resurgir. 


Mina: ¿Nos vamos? Todavía tenemos que llegar a la estación y quiero llegar con tiempo.
Dina: Sí, vamos.


Se aseguró que Pandy estuviese cómodo y tranquilo, y abrió la puerta para salir de casa.

Dina: Pandy, sé bueno.


Miró por última vez su casa, antes de cerrar la puerta. El fin escrito en su novela le dolía, pero la decisión ya estaba tomada. Debía cerrar los ojos a esa vida inventada, a esa realidad que tanto le gustaba y dejarla atrás. 


Cerró la puerta y se marchó. Había terminado un maravilloso episodio de su vida, una novela que le había acompañado durante años, haciéndole feliz. Seguiría pensando en sus personajes, en el triste final de Sus, en cómo lo habrían superado todos los que la querían. Quedan muchas preguntas en el aire que quizás algún día, obtengan su respuesta. Hasta siempre, amigos.


FIN


2 comentarios:

  1. La verdad es que me he quedado flipandísimo con este capítulo. Es imposible que sea verdad, es imposible porque los personajes nunca mueren, siempre están en nuestro interior pidiéndonos que sigamos escribiendo sobre ellos, que nos olvidemos, que sigamos llevándolos a otras historias, otros momentos... No puedo negar que me gusta el paralelismo que has hecho con nosotros y me ha conmovido todo lo que has dicho sobre la que me representa, pero estoy segura de que enseguida saldrá otra historia en la que todo reviva. Son nuestros personajes y no pueden quedar así, suspendidos en un limbo raro. Yo siempre seré tu lectora más fiel, siempre, así como sé que tú serás mi lector más fiel y tu opinión es la que más me importa. Muchas veces, sólo escribo pensando: ¿qué pensará sobre esto? No puedes hacerles esto a los personajes... pero también soy consciente de que toda historia ha de tener un final, pero las nuestras no y mucho menos cuando los personajes llevan tantos años con nosotros. Por ejemplo, Sinéad tiene escrita su novela, eterna, jajajaja, pero ella sigue ahí porque siguen vivos. Me he quedado muy sorprendida porque no me esperaba para nada este final, pero sé que no es un final, porque además sé que tienes un montón de fotos por ahí hechas, jajajaja; pero esta historia me ha encantado, me ha parecido muy emocionante. Gracias por contar con mis personajes, de nuevo, y por tratarlos con tanto cariño. Me ha encantado que incluyeses a Nesi y que la hicieses tan especial. ¡Espero que vuelvas pronto con otra historia! La vida sin nuestras historias carecería de emoción.

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  2. Menos mal que he leído ya el primer capítulo de la juguetería. Este capítulo me ha roto el corazón. Aunque sea bonito el paralelismo de personajes, no me gusta nada. Me ha llenado de tristeza. Nuestros personajes no pueden morir. ¿Acaso murieron tu Diana, mi Prado o Sinéad? Tampoco muró Hafida ni tantos personajes especiales que han nutrido nuestros universos. ¡NO! Me niego a que eso pase. Este alter ego no puede cargarse a los personajes, porque ellos son mucho más poderosos. Siento estar alejada de todo a veces por la vida real. Sabes que te quiero un montón y para mí siempre has sido, eres y serás especial.
    Como recurso estilístico con el juego del alter ego y el paralelismo, es un episodio muy interesante y digno de estudio literario, pero espero que sea solamente eso, un juego. Quiero seguir disfrutando de las aventuras de Sus y de muchos personajes más que aún están por nacer, porque este rinconcito me hace inmensamente feliz.
    ¡Qué siga el espectáculo!

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