viernes, 23 de abril de 2021

Celos - Capítulo 06: Burguer Click

Los niños llegaron al centro caminando. Hacía un buen día y todo el mundo estaba en la calle. Paula y Anita hablaban sin parar. Suselle y Pradito se apartaron un poco de ellas. No les gustaba Paula. Dante y Walter caminaban los últimos, hablando de sus cosas.

Suselle: Pradito, no me cae nada bien Paula. ¿A ti te cae bien?
Pradito: No. No la soporto.
Suselle: Espero que no se apunte siempre que quedemos con Anita...
Pradito: Es una pesada. 
Suselle: Si mi madre se entera que he ido a la vidente me mata.


Paula: Le preguntaré si me casaré pronto con Jusclick Bieber. Sé que estoy predestinada a casarme con él. También quiero saber si conseguiré ser influencer. A lo mejor puede darme un conjuro para conseguir más seguidores. De momento solamente tengo cinco. 
Anita: Yo quiero saber si le gusto a Karim. Ay, es tan guapo.


Walter: ...por eso no creo en la magia. Todo tiene una explicación científica.
Dante: ¿Tampoco crees en Papa Noel?
Walter: En Papa Noel sí. Está demostrado que existe. 


Paula: ¡Un Burguer Click! ¡¡Quiero patatas!!
Anita: ¿Ahora?
Paula: ¡Seeeeh! Patatas y mucho ketchup.
Suselle: A mi no me apetece nada.
Dante: ¡Yo también quiero patatas!


Paula: ¡Vamos a por ellas!
Dante: Me voy a pedir las patatas grandes. Walter, si quieres las compartimos.
Walter: ¡Vale!
Suselle: Mira las palomas sobre la mesa. Se están comiendo lo que la gente deja en las bandejas.
Pradito: Y ese gato relamiendo ketchup del suelo.
Anita: Pobre, debe tener hambre...


Junior observaba a través de la cristalera. Azur llevaba unos días trabajando en ese Burguer Click. Se había propuesto pedirle salir, pero le daba mucha vergüenza. Llevaba mucho tiempo enamorado de ella.

Junior: Sí, está trabajando.
Manolete: Entra y haz lo que te he dicho.


Su amigo Manolete le había dado consejos para conquistar una chica. Decía que era un gran experto en el amor. Junior, que de eso no tenía ni idea, se dejó llevar por su amigo.

Junior: No sé si molestarla. Está muy concentrada en su trabajo...


Manolete: ¡Tonterías! Haz lo que te he dicho. A ver, ensaya conmigo. Imagina que soy ella.
Junior: Eh...vale. Hola, preciosa. Hay un montón de chicas que me acosan, pero solamente tengo ojos para ti. Podría elegir cualquiera, pero me quedo contigo. ¿Sales conmigo?
Manolete: ¡Perfecto!
Junior: No sé, Manolete...no me siento demasiado cómodo diciendo todo eso. Además, le miento descaradamente. Las chicas no se fijan en mi, soy feo.
Manolete: Hazme caso, tío. Azur caerá a tus pies. 


Azur estaba muy estresada, pero disfrutaba con el trabajo. Se encargaba de prácticamente todo. Su jefe y compañero, estaba limpiando las mesas y recogiendo bandejas. Terminó de freír patatas fritas y sacó la hamburguesa para colocarlas en el pan.


Los niños entraron y esperaron impacientes su turno. Azur estaba sirviendo a una pareja que había llegado antes.

Anita: Me mola el pelo de esa chica.
Suselle: Creo que es una amiga de Willy y Renzo.
Pradito: Sí, la he visto alguna vez con Renzo y sus amigos.


Azur: ¿Eso es todo?
Chica: Sí, ¿verdad cariño?
Chico: Sí, ya estamos.
Azur: Muy bien. Pues serán, dos menús XXL completos con extra de queso y patatas. Serán 22,00 cleuros. ¿Efectivo o tarjeta?
Chica: Tarjeta.


Una vez se marcharon, llegó el turno de los niños.

Azur: Hola, chicos. ¿Qué os pongo?
Paula:¡Quiero patatas de las grandes!
Dante: Yo también.


Azur: Perfecto. ¿Algo más?
Paula: Sí, con mucho ketchup. No seas rácana y ponme muchas bolsitas, que siempre me falta.
Azur: Huy, vale. Te pondré más ketchup de la cuenta. ¿Os cobro juntos o separados?
Paula: Separados.


Cuando salieron, entraron Junior y Manolete.  A Junior le sudaban las manos. 

Azur: ¡Junior! ¡Manolete!
Manolete: Ey, ¿qué pasa? 
Junior: Hola...
Azur: Me alegra veros. ¿Cómo estáis?
Manolete: Muy bien.
Junior: Sí, genial. No sabía que trabajabas aquí.


Azur: Llevo muy poco tiempo. Este dinerito me viene genial. Es duro, pero también me lo paso bien. Me gusta hablar con la gente. Hacía tiempo que no te veía. Tenemos que quedar más.
Junior: Los exámenes, que me están volviendo loco.
Azur: Ya, dímelo a mi. Entre el trabajo y los exámenes, no tengo tiempo para nada.


Junior: Oye, te quería decir una cosa...
Azur: Dime.
Junior: Pues que...hay un montón de chicas que me...


Jesús: ¡Azur! No te pago para que estés de cháchara. 

Jesús era el jefe de Azur, dueño del burguer. Tenía muy mal genio. Pocos eran los que aguantaban su mal carácter, así que tenía que contratar nuevos empleados constantemente. 


Azur sacó una bolsa de patatas congeladas del congelador y la vació en la freidora. 

Azur: Lo siento, Jesús. 
Jesús: Aquí se viene a trabajar. Me parece que las normas te las dejé bien claritas cuando te contraté.
Azur: Sí, disculpa. Estaba atendiendo a estos clientes...
Jesús: Ya, y yo voy y me lo creo. Nada de ligoteos en el trabajo. 


Azur: No, te juro que solamente estaba atendiendo a estos clientes.
Jesús: Pues los atiendes rápidamente. No les tienes que contar tu vida. 


Junior: ¡Oye! Flipo contigo. Le estábamos preguntando sobre los menús. Eso no es ligar ni estar de cháchara. Si trata así a sus empleados, no pienso volver más por aquí. 
Manolete: ¡Ni yo!
Junior: Se lo pienso decir a todos mis amigos.


Jesús: No quería incomodarte, chaval. Me había parecido que estabais tonteando.
Junior: Esa chica es fabulosa. No deberías tratarla de esa forma. Ella transmite buen royo y tu muy mala energía.
Jesús: Vale, no te enfades. Lo siento, llevo un tiempo estresado. 
Junior: Eso no justifica que la trates así. Se quitan las ganas de volver a este sitio...
Jesús: La casa os invita a las bebidas, por las molestias.
Junior: No es necesario. Con que trates mejor a tu empleada, me doy por satisfecho.
Manolete: Bueno, un regalo no se rechaza. Aceptamos las bebidas gratis.


Jesús: Azur, disculpa. Estoy un poco estresado. Ponle a estos clientes unas bebidas gratis.
Azur: Ahora mismo.

Jesús se marchó al almacén y los dejó solos.


Azur: Vaya, muchas gracias.
Junior: No me parece justo que te trate así.
Azur: Nadie me había defendido nunca así. Además de las bebidas, os invito a unas patatas.
Junior: No hace falta...
Manolete: ¡Aceptamos!
Azur: Junior, ¿te apetecería salir este finde conmigo? Podríamos salir a dar una vuelta por el puerto.
Junior: ¡Me parece genial!

Junior tenía ganas de saltar de alegría. Había conseguido una cita con ella sin tener que recurrir a las frases de Manolete. 


Junior y Manolete se marcharon y tres señoras mayores entraron en el local. Parecían algo perdidas. Miraban de un lado para el otro, sin tener muy claro dónde estaban.

Azur: Buenas tardes.
Hermenegilda: Ay, hija. Pensaba que eras una máquina de esas.
Vicenta: Yo también lo pensaba. Ahora todo son máquinas.
Azur: Oh, vaya. No, soy de plástico.
Herminia: De plástico nuevo. Nosotras del viejo ya. Pues nena, que tenemos hambre y no sabíamos dónde pedir algo para comer.


Azur: Pues aquí tienen mucho para elegir.
Hermenegilda: Yo es que en estos sitios no me suelo meter. Los veo muy modernos y no entiendo nada. 
Vicenta: Mi Valeria suele venir a este sitio. Dice que es barato.
Hermenegilda: Eso me gusta. Barato es una de mis palabras preferidas. Junto a oferta, regalo y ganga. Pues queremos comer barato y bueno. 
Azur: Perfecto. Pueden elegir el menú que mejor se ajuste a lo que quieran gastar. 
Herminia: ¿Tienen carta?
Azur: No. Ahí en la pared pueden ver nuestros menús.


Hermenegilda: Veo muchos bocadillos y patatas.
Azur: Sí, son nuestras especialidades. 
Hermenegilda: Yo quiero menú pote gallego.
Vicenta: Yo menú lentejas, pero sin chorizo. Es que me repite mucho.
Herminia: Yo me conformo con menú cocido.
Azur: No tenemos nada de eso. 
Vicenta: ¿Y algo con garbanzos?
Azur: Tenemos ensaladas.
Hermenegilda: Queremos algo calentito. Imagino que sopa tendréis...
Azur: Tampoco. Hamburguesas de pollo o vacuno y frankfurts. 
Hermenegilda: Comida de americanos. Nos hemos metido en un sitio de esos. Pues nada, ponme menús bocadillo de hamburguesa.
Herminia: ¿Y de segundo que tienen? Podría pedirme de primero la ensalada y de segundo la hamburguesa.
Azur: El menú incluye la hamburguesa, las patatas y la bebida.
Hermenegilda: Un solo plato que no es ni plato, es un bocadillo. Con razón es barato.
Vicenta: Seguro que no tienen vino...
Azur: No...
Vicenta: Lo sabía. 


Azur: Coca click o cualquier refresco que les apetezca. 
Hermenegilda: Acepta un consejo de una vieja sabía. Cambia los menús. Esa es comida para los americanos. Así están de gordos. Mira su presidente, el Dronal tran. Gordo y feo a más no poder. 
Herminia: A ese ya le han echado. Ahora han puesto a un viejo, como nosotros.
Hermenegilda: Cambia a menú fabada, o cocido. Vendrían todos los viejos del barrio, nena. Yo vengo y te ayudo, que los cocidos me salen de rechupete. Mis nietos se chupan hasta los dedos de los pies cuando viene a comer a casa. 
Azur: Ya...es que yo solamente soy una trabajadora.
Vicenta: Pues nada, pon el menú bruguer chisky wroper chese. ¡Parece un traba lenguas!
Hermenegilda: ¡Pero si no sé lo que significa!
Herminia: Un hamburguesa con cosas, ¿no?
Azur: Bueno, se podría decir que sí. Si quieren les explico los ingredientes.
Vicenta: Nos pones a las tres lo mismo y santas pascuas. 
Azur: Marchando. 


Continuará...

1 comentario:

  1. ¡Qué bueno! La señora Hermenegilda, Vicenta y Herminia en un Burger click! Además me ha encantado la escena en la que Junior defiende a Azur delante de su jefe. Me encantó que fuese tan valiente y también la reacción de él, pues podría haber reaccionado peor y haberlos echado del local, pero me alegra que sirviese para algo lo que le dijo, que está muy bien dicho. Me encantó. También me hicieron mucha gracia las cosas que le decía Hermenegilda a Azur sobre los menús. Pobriñas, es que no pegan nada ahí. Quiere menú de pote gallego jajajajaja, ¡cómo me reí con eso! Estoy deseando leer el capítulo en el que Azur y Junior pasean por el puerto. Seguro que es muy bonito.

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