domingo, 6 de mayo de 2018

Vacaciones en el mar - Capítulo 03: La lista de pasajeros

Duclack no estaba tranquila. Llevaba un buen rato pescando y no se concentraba. Renzo estaba nervioso y no se terminaba de creer lo que le había contado. Decidió acercarse al restaurante para comprobar que todo estuviese bien. Encontró a Carmelo en la cocina. Estaba sudando y visiblemente enfadado. El trabajo se le acumulaba. 


No dio crédito al ver a Sus atendiendo las mesas. Llevaba un mandil y se había recogido el pelo en una coleta.

Coco: ¿Queda mucho para la paella?
Sus: Unos quince minutos. Para amenizar la espera les traigo unas aceitunas de la casa, que están deliciosas.
Coco: Gracias.
Emilia: Te dije que aquí se come bien y son muy amables.


Duclack: Sus, ¿estás ayudando a Carmelo?
Sus: Hola, Duclack. Sí, no lo podía dejar así, con tanto trabajo y solo.
Duclack: ¿Y Renzo? Lo he visto ir a comprar al supermercado.
Sus: No sabemos nada de él. Salió a atender las mesas y de pronto, desapareció. Dice Carmelo que estaba enfadado. Se ve que quería ir a ver a una novieta que tiene.
Duclack: Con razón corría de esa manera. Este chico no aprenderá.
Sus: Duclack, estoy preocupada por él. No es propio de Renzo. 
Duclack: Es extraño que deje a su padre en la estacada, con todo este trabajo.


Sus: Renzo no es así.
Duclack: ¿Y Diamante?
Sus: Ahí está...
Duclack: ¿No ayuda?
Sus: No está en condiciones...
Diamante: Con diez cañoones por banda, hip, viento en popa y a toda vela, no coja el mar, si no pela, un veleero balancín,.. ¡hip!
Duclack: Ya veo...
Dante: Mmmm, ¡este flan está delicioso!
Suselle: Y es enorme. ¡Mmm qué rico!


Duclack: Carmelo, ¿qué ocurre con Renzo?
Carmelo: Se ha ido, así de sencillo. Le dije que no se podía ir, que teníamos mucho trabajo, pero se fue. Ya no sé que debo hacer...estoy desesperado.
Duclack: Yo lo he visto salir corriendo con Willy. Me ha dicho que iba a comprar arroz, que os hacía falta.
Carmelo: Es mentira.
Sus: Ha ido a ver a su novieta, seguro.
Carmelo: Lo extraño es que no haya vuelto ya. Es la primera vez que hace algo así.
Duclack: No te preocupes, Carmelo. Intenta tranquilizarte. Deja que me ocupe, seguro que lo encuentro y todo esto tiene una buena explicación.
Carmelo: ¿Y si se ha ido para no volver? ¿Y si le ha ocurrido algo?
Sus: No desesperes, Carmelo. Lo encontraremos.


Ficha técnica 

Crucero Panama

Bandera: Wensulana
Tonelaje: 137936
Capacidad de pasajeros: 4200
Número de tripulantes: 870
Año de construcción: 2016
Idiomas a bordo: Español, inglés, portugués, italiano, francés, alemán y chino.

Capitán Miller: García.
Álbaro: Sí, mi capitán.
Capitán Miller: Comunique a la oficial jefe Lucía, que ya pueden ir embarcando los pasajeros.
Álbaro: Sí, mi capitán.


En la pasarela, los pasajeros esperaban ansiosos. Lucía, la oficial jefe, abrió la puerta que daba acceso al barco. Vestida con el uniforme blanco y sus gafas con montura negra, dio la bienvenida a los pasajeros. Llevaba el pelo suelto, largo y moreno. Era una mujer bella y con una personalidad fuerte.

Lucía: Bienvenida, ¿me puede decir su nombre?
Carlota: Carlota Ruiz Silva.

Lucía miró en la lista de pasajeros y tachó su nombre.

Lucía: Aquí la tengo. Bienvenida a bordo, señora Carlota.

Carlota tendría unos 60 años. De pelo grisaceo y rasgos delicados. Vestía con elegancia y no parecía estar muy emocionada. Parecía triste.

Carlota: Gracias, guapa.


Carlota accedió al barco y nada más entrar, se encontró con recepción. Leire le estaba esperando con una sonrisa. Vestía también con el uniforme oficial. Rubia, de ojos marrones y muy simpática.

Leire: Bienvenida a Panama. 
Carlota: Gracias.
Leire: Necesito su DNI y su billete. Si es electrónico, me lo enseña y lo paso por el lector.
Carlota: No, lo tengo en la maleta. Un segundo.


Vera y Dora son las camareras del bar/restaurante. Llevan dos años viajando y trabajando juntas en el Panama. Son grandes amigas y desde el primer momento, inseparables. Vera lucía una larga melena rubia. Dora era castaña, con el pelo corto. Las dos vestían con el uniforme de trabajo, camisa blanca con botones rosas y pantalones rosas.

Vera: ¿Preparada para la acción?
Dora: No del todo, pero espero estarlo. ¿Crees que tendremos algún chulazo a bordo? Aquel morenito era guapísimo. Todavía no entiendo que lo dejases escapar.
Vera: Soy una mujer libre, amiga. Soy como los marineros de antaño, con un amor en cada puerto.
Dora: Ay, pues yo muero por un amor para toda la vida.
Vera: Eres muy convencional, amiga mía.


Dora: ¡Mira eso!
Vera: No puedo creerlo, ¿es Rafa Naclick? ¡Está buenísimo!
Dora: Con un click así me conformaba.
Vera: Anda, y yo. Qué cuerpazo tiene. Clicks como ese, me los recomendó el doctor.


Rafa Naclick: Esas me deben haber reconocido. Me da igual, necesito desconectar. Espero poder relajarme durante estas dos semanas. Me siento muy observado...será mejor que vaya a mi camarote.



Lilu: ¡Ya estamos en el barco! Esto es súper, cari.
Duque: Es enorme.
Lilu: Oh, Duque. Es ideal. Después de la mega decepción con la innombrable, esto me vendrá súper bien. Necesito relax para mi body.
Duque: Deberías hablar con Hilary y solucionarlo. Sois amigas y es una pena que no os habléis.
Lilu: No pronuncies su nombre, porfi. Para mi es la innombrable.


Wenda: Duclón, ¿te gusta?
Duclón: No tanto como tú.
Wenda: Zalamero. Esto es maravilloso. Lo vamos a pasar muy bien, ya lo verás.
Duclón: Podríamos estar en una barca de pesca y me daría igual. Si estoy contigo, todo me parece bien.
Wenda: Cada día me tienes más loquita. Vamos a ver nuestro camarote.


Eros: ¿Te encuentras bien?
Sinéad: Hay demasiada luz. 
Eros: No te preocupes, no nos pasará nada. 
Sinéad: La mujer de la entrada despide una fragancia dulce muy deliciosa...tengo hambre.
Eros: Yo también...rápido, vamos al camarote y saquemos toda la sangre que tenemos en la maleta. Aunque está muy refrigerada, no quiero que se estropee.
Sinéad: Sí, antes que pierda el control.


En el exterior...

Renzo: Maldita sea, ya está en el barco...
Willy: Al menos lo hemos intentado, Renzo.
Renzo: No puedo dejar que se marche. Estará muy triste y no quiero que piense que paso de ella.
Willy: Ya, pero no podemos hacer nada.
Renzo: ¿Y si subimos al barco?
Willy: ¿Hablas en serio?


Renzo: Subimos y la buscamos. Me despido de ella y nos bajamos rápidamente antes que el barco zarpe. 
Willy: Eso es una locura. Tu padre estará esperándote y seguro que muy enfadado, será mejor que volvamos. Le puedes enviar un mensaje y le dices que lo sientes.
Renzo: No tengo el móvil encima, me lo he dejado en el restaurante.
Willy: No es buena idea...
Renzo: Lo sé, es una locura...pero necesito verla. Es el amor de mi vida, Willy. Si se marcha...la perderé para siempre.
Willy: ¿Y cómo subimos?
Renzo: Si me aúpas, podemos agarrarnos al ancla. Una vez arriba, te ayudo a subir.
Willy: Está bien...lo haré por ti.


Renzo se subió a los hombros de Willy y consiguió agarrarse al ancla. 

Pinhead: Mira, me recuerda a nosotros en nuestros mejores años.
Fune: Es verdad. Cuantos recuerdos. Hemos cambiado mucho en estos años. Ahora nos vamos de crucero, como un par de paletos pringados y pijos.
Pinhead: Sí, ahora hacemos cosas de normales. Robar aquel banco no fue tan difícil y ahora podemos hacer lo que nos venga en gana. ¿Crees que encontraremos muchas joyas de valor en este barco?
Fune: Nos vamos a forrar, ya verás.


Renzo: ¡Un poco más, Willy!
Willy: ¡Lo intento!

Finalmente, Renzo alcanzó la cubierta del barco.

Renzo: ¡Lo he conseguido! Vamos, te toca.


Willy: ¡No puedo, está muy alto!
Renzo: Agarra mi mano, Willy.


Finalmente, consiguieron subir a bordo sin problemas. Desubrieron que estaban cerca del puente de mando, por lo que se tiraron al suelo para no ser descubiertos.

Renzo: Cuidado, que nos pillan.
Willy: Renzo, esto me da miedo...
Renzo: No te preocupes, será un momento. Ya verás cuando se lo contemos a Junior y los demás.


Willy: ¿A dónde vamos?
Renzo: No lo sé...esto es muy grande.
Willy: ¿Y cómo vamos a encontrar a Kimberly?

Un tripulante del Panama los vio escondidos. Se acercó curioso para saber que estaban haciendo.


Elliot: ¿Qué hacéis?

Los dos se asustaron y miraron a Elliot. Tenía 6 años, era pecoso y pelirrojo. Llevaba un uniforme blanco con su sombrero, como si del capitán del barco se tratase.

Renzo: Hola...
Elliot: ¿Sois polizones?
Willy: Ehhh...por favor, no nos descubras.
Elliot: Es mi obligación, como hijo del capitán del barco.
Renzo: ¿Cómo te llamas?
Elliot: Elliot, ¿y vosotros?
Renzo: Yo soy Renzo y él es Willy. Por favor, no nos delates. 
Elliot: Debo hacerlo.
Renzo: Por favor, necesitamos tu ayuda.
Elliot: ¿Mi ayuda? 


Renzo: Mi novia está en este barco. Se marcha dos semanas fuera y no me he podido despedir de ella. Solamente me he colado para despedirme de ella. Si se marcha, pensará que ya no la quiero...
Elliot: Pobre...
Renzo: Tampoco sé dónde está. Esto es tan grande...
Elliot: Está bien, os ayudaré. Luego tendréis que bajar del barco. Si mi padre os pilla, se os caerá el pelo.
Renzo: ¡Muchas gracias!


Elliot: ¡Seguidme! Os llevaré a un sitio seguro.
Willy: Gracias, Elliot.
Renzo: Nos salvas la vida.


Elliot los llevó hasta un camarote. Disponía de una estancia con dos camas y una ventana con vistas espectaculares y otra estancia con un cuarto de baño.

Renzo: Woow, es una pasada.
Elliot: Esperad aquí. 
Willy: ¿No nos descubrirán?
Elliot: Este camarote nunca se utiliza. Se reserva por si surgen complicaciones y alguien lo necesita, incluido el personal. Aunque nunca pasa nada. Suelo venir aquí a jugar.
Renzo: Es genial.
Elliot: ¿Cómo se llama tu novia?
Renzo: Kimberly Ponce Carrizo.
Willy: Vale. Lo miraré en la lista de pasajeros. 
Renzo: ¿Puedes hacer eso?
Elliot: Soy el hijo del capitán, puedo hacer eso y más. Os tengo que encerrar con llave, para que nadie os descubra. Iré a buscar a tu novia y te la traeré.
Renzo: ¡Muchas gracias, colega!


Elliot se fue cerrando la puerta con llave. Renzo se tiró sobre una de las camas. Las vistas eran espectaculares.

Renzo: ¡Yupiiii! ¡Qué cómodas!
Willy: ¿Tardará mucho?
Renzo: Seguro que no. Disfrutemos de la habitación, Willy. ¡Es flipante!
Willy: Nunca había subido a un crucero. ¿Te imaginas poder viajar en uno como este?
Renzo: Sería la caña.


Renzo se tumbó y miró el paisaje feliz. Ahora se podría despedir de su gran amor y volvería al restaurante. Aunque su padre lo castigase por ausentarse, valía la pena el sacrificio por ver a Kimberly. Se imaginaba su reacción al verle ahí, esperándola en ese camarote. "Seguramente se lanzará a mis brazos llorando y me besará. Se enamorará todavía más de mi".


Continuará...

3 comentarios:

  1. ¡Qué capítulo tan divertido! Me encanta la mezcla de personajes, cómo van saltando las escenas unas tras las otras, cómo van apareciendo los distintos personajes que nos iremos encontrando a lo largo de la historia. Antes de comentar las cosas que más me han hecho gracia, diré que no me fío nada de Elliot. No sé por qué, pero me parece muy sospechoso que los haya encerrado con llave en el camarote. Creo que eso no era nada necesario. Yo creo que no los va a ayudar, que los ha encerrado allí para hacerles una mala pasada y entonces el barco zarpará con Willy y Renzo dentro. ¡Eso sí que será una bomba! Y, durante esas dos semanas, el padre de Renzo, Sus y los demás van a estar muy preocupados por él. Creo que es eso lo que va a pasar. También lo que puede pasar es que Elliot tarde mucho en encontrar a Kymberline y que, cuando la encuentre y la lleve hacia el camarote donde están Willy y Renzo, ya sea demasiado tarde y ya no puedan bajar del barco. ¡Pueden pasar tantas cosas...!
    Me ha hecho mucha gracia que Sus se ponga a ayudar a Carmelo en el restaurante. De hecho, cuando Duclack ha ido al restaurante para comprobar lo que estaba pasando realmente con Renzo, he pensado que podría acabar ayudando en el restaurante, pero al final fue Sus quien se puso a ayudar. ¡Y qué risa Diamante cantando borracho! No desaprovecha la oportunidad para beber y pasarlo bien, jajajaja. Luego también me da mucha curiosidad lo que haya pasado entre Lilu y Hilary. Supongo que en esta historia nos enteraremos de lo que ocurrió entre ellas.
    ¡También va a ser muy emocionante que estén Sinéad y Eros en el crucero! La de cosas que pueden pasar... De verdad, me tienes totalmente enganchada a esta historia. ¡Estoy deseando descubrir todas las cosas que se te han ocurrido! Además, es muy bueno que incluyas la ficha técnica del barco. ¡Muy original! Qué emoción siento cuando pienso en todas las cosas que me quedan por leer, ¡porque me imagino que esta historia dará para mucho! Me encanta que juegues con tu imaginación, que le saques provecho a tu creatividad, que puede dar para muchísimo, y que introduzcas a tantos personajes. ¡Y los que faltan por salir aún! Muchas gracias por compartir tu creatividad y tu imaginación. ¡Por favor, no tardes en poner la continuación, por favor, por favor! ¡Y enhorabuena! ¡Es una historia genial!

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  2. ¡Ay, ya me he leído el capítulo! ¡Me ha encantado! Hay cosas que cuando me las cuentas no entiendo bien por qué y pienso: yo habría hecho tal, por qué habrá hecho tal pero cuando las leo me doy cuenta de que, en realidad, tú lo has pensado e hilado perfecto y me encanta. Todas las fotos cobran sentido con el texto y es un placer leer el capítulo acompañado de las fotos.
    La escena en el restaurante me ha hecho mucha gracia con Sus ayudando, Duclack y Carmelo preocupados, Diamante un poco contento y los niños a lo suyo con el flan.
    Me ha gustado mucho también cómo Renzo habla y piensa. Cree que perderá al amor de su vida y por eso está dispuesto a arriesgar. Y Willy demuestra ser un fiel amigo. Me hace gracia cuando están en el camarote que los esconde el niño y Renzo en vez de estar nervioso por todo, se tumba a la bartola en la litera y se pone a soñar con viajar en ese barco alguna vez. Me encanta la fuerza de este personaje: joven, inconsciente, soñador y enamorado. Gracias por ayudar a conformar su personalidad. ¿Quién nos iba a decir que ese niño piratilla secundario que era Renzo acabaría creciendo y tomando tanta fuerza en nuestras historias?
    También me ha hecho gracia la conversación de Sinéad y Eros y cómo les entra el hambre y van a alimentarse de las bolsas de sangre congelada que llevan.
    El resto de pasajeros van llegando también y van formando todo este laberinto de personajes.
    El detalle de la ficha técnica del barco le da un toque de más realismo a esta historia y te hace ver el barco mucho más enorme aún, de lo que ya las fotos hacen imaginar.
    Voy a leer el siguiente capítulo. No dejes nunca de escribir, Dani.

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  3. Se me olvidó comentar lo de Pinhead y La Fune, es buenísima la escena en la que nostálgicos por sus viejos tiempos observan desde otro plano colarse a Renzo y Willy. Y la explicación que dan de por qué están ahí y cómo dicen que ahora viven una vida más normal.
    También merece un comentario aparte el comentario de Lilu sobre Hillary "La innombrable", jejejejeje. ¡Me encanta también esta evolución del personaje con el enfado con Hillary. Y me encanta que no se desvele lo que pasó aún. Esto nos puede dar mucho juego durante mucho tiempo con Lilu no queriendo contar lo que pasó y me imagino que al final fuera algo muy tonto.
    Paso ya al otro capítulo.

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