jueves, 31 de diciembre de 2015

¡Adiós 2015!

La cena de nochevieja en la nueva casa de Sus y Diamante estaba casi lista. Habían invitado a sus familiares más cercanos, aunque los tíos y primas de Sus no pudieron acudir a la cena por diversos compromisos. Tocaron al timbre y Diamante, los pequeños y Pandy fueron a ver de quién se trataba.

¡Ding dong!

Diamante: ¡Voooy!
Suselle: ¡Ay, Dante! ¡Papi, Dante me está empujando!
Dante: ¡Mentira cochina!
Diamante: Comportaros, chicos.


Abrió la puerta y allí estaba su suegra. Llevaba consigo al abuelo y parecía algo disgustada.

Diamante: Buenas. Trae mala cara, suegra mía.
Wenda: Es que no entiendo que no hayáis solucionado la accesibilidad a la casa para personas discapacitadas. Me las he visto y deseado para poder subir la silla de ruedas.
Diamante: ¡Tendría que haber avisado, mujer!
Ernesto: Bueno, déjate de tanta queja y entremos. Hace rasca aquí fuera.


Al entrar descubrieron la mesa preparada para la gran cena. Duclack lo había preparado todo junto a Diamante. Serían trece comensales en total. 

Duclack: Hola, Wenda. Señor Ernesto, cuanto tiempo sin verle.
Ernesto: ¡Duclack! Esta chica es un encanto.
Wenda: Lo sé, papá. Mira que mesa tan maravillosa nos ha preparado. ¡Fantástica!
Duclack: Me ayudó Diamante.



Wenda: Yo me siento a tu lado, que me tienes que contar como va tu vida. Hace tiempo que no hablamos y me apetece charlar contigo.
Duclack: Vale...
Wenda: ¿Dónde está mi hija?
Duclack: Liada con la cena. Está preparando el pavo. La pobre está un poco estresada. 
Wenda: Voy a ver que hace.


Subió a la cocina y descubrió un gran desorden. Latas y tarros abiertos, botellas, cacharros sucios...

Wenda: ¡Por mi santa madre!
Sus: ¡Mamá! Ay, lo sé...pero es que son tantas cosas a tener en cuenta...


Wenda: Pues huele muy bien, hija. ¿Cuanto lleva el pavo en el horno?
Sus: Cuatro horas...
Wenda: Es una hora por kilo. A ver que tal va....


Wenda: ¡Está en su punto! ¿Le has echado jugo de naranja?
Sus: Sí, y crema de queso, perejil, pasitas, ajos triturados, pimienta y sal. 
Wenda: Perfecto. Imagino que te comerás una buena porción. 
Sus: Pues no...para mi estoy preparando mazorca de maíz al horno con setas caramelizadas. 
Wenda: Ay hija, cuando se te quitará eso de ser vegetariana...


Un rato más tarde, todos comían en la gran mesa.  Los padres y la abuela de Diamante, los padres, el hermano y la cuñada de Sus, Duclack y su padre, Suselle, Dante y Pandy. 

Ben: ¡Pero que delicioso está este pavo! ¡Mis felicitaciones, hija!
Sus: Gracias, papá.
Duclón: ¿Puedo repetir?
Sus: Sí, hay mucha cantidad.
Estrella: Pues la mazorca está deliciosa, Sus.
Sus: ¿Verdad? Está muy rica.


Wen: Abuelo, ¿no quieres gambas?
Ernesto: Sí, ahora me comeré unas cuantas. Amor, ¿no quieres gambas?
Susanne: El pavo me está llenando bastante. Además, quiero probar esas patatas que tienen muy buena pinta.
Duclack: Yo me he comido dos de esas patatas. Están rellenas y le aseguro que son deliciosas. 
Susanne: Me has convencido.
Wenda: No os paséis, que están saladas y no os van bien para la tensión.
Ernesto: Es nochevieja, no nos agobies. 


Wenda: Entonces, Duclack...¿No hay novio por ahí?
Duclack: No...
Wenda: Pero seguro que hay alguno que te hace tilín...
Duclack: Pues tampoco.
Wen: Mamá, deja a Duclack en paz.
Wenda: Estamos hablando, ¿verdad, Duclack? A ella no le molesta que le pregunte. Pues yo pensaba que tenías a uno por ahí. Si quieres, un día te presento al hijo de una amiga. Es bien guapo y está muy bien posicionado. Es elegante y tiene a todas las clacks locas. Le hablé de ti y se mostró interesado.
Duclack: Ah, pues creo que no...por el momento prefiero estar sola.


Dante: ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Sus: Vamos, Dante...come un poquito más.
Dante: ¡Noooo, cacaaaaaaaaa! ¡Buaaaaaaaaaa!
Sus: Tienes que comer o no te harás grande como papá. Venga, al menos dos cucharadas más...
Dante: ¡Noooo! Comeré turrón y mazapanes.
Suselle: Mami, yo me lo he comido todo.
Diamante: ¿Quién quiere más ron? ¡Está de vicio! 
Atalana: Yo.
Diamante: Abuela, pero si has bebido mucho ya...
Atalana: Eso es poco para mi. Lléname una copa más. 


Salma: Te vas a atragantar...
Atalana: Me podría comer el pavo entero.
Sus: Me alegro que le guste, abuela.
Dante: ¡Buaaaaaaaaaaa! ¡No quiero más!
Pandy: ###### (Me voy a quedar sordo)


Susanne: Ben, ¿todavía no has vuelto con Wenda? No sé a que esperas, se nota que todavía la amas.
Ben: Eso es mentira...
Susanne: A mi no me engañas. Te la estás comiendo con los ojos...
Ben: Estás confundida...Voy a repetir con el pavo. Está delicioso.
Wenda: Mira que eres cochino. Utiliza los cubiertos que no están ahí de adorno.
Ben: No todos somos tan finos como tú.



Ernesto: Me gustaría proponer un brindis. Por un 2016 mucho mejor que este año que termina. Que nuestros deseos se hagan realidad y la felicidad no nos abandone en ningún momento. Deseo de todo corazón que el año que viene volvamos a celebrar la nochevieja todos juntos con salud, amor y buenas intenciones.


Prepararon todo para las campanadas. Pusieron la televisión mientras esperaban nerviosos con las uvas en la mano. Llegaron más familiares y algunos amigos más. 

Mercedes Clická: Estamos aquí, en la plaza de la Clickada Real y el ambiente está muy animado. La plaza está completamente abarrotada. Todos esperan el gran momento con mucha emoción. 


Mercedes Clická: Repasaremos bien el procedimiento para que nadie se equivoque y se tome las uvas antes de las campanadas. Primero vienen los cuartos, que...


Tocaron el timbre y Sus y Dante fueron a abrir. Eran sus primas Lilu y Lulú. Las dos iban vestidas de fiesta, con unas precisoas faldas rosas y unos tops conjuntados con sus zapatos. Posaban como si de modelos se tratasen.


Sus: ¡Qué guapas!
Dante: ¡Titas muy guapas!
Lilu: Lo sé, somos diosas súper bellas.
Lulú: Somos, ¡hipper, nice, cool! 


Lilu: O sea, divinas.
Sus: Sí, estáis impresionantes. Hola Duque.
Duque: Hola...
Lulú: Vamos a por champagne, sister.
Lilu: ¡Sí! ¿Quieres, Duque?
Duque: No.
Lilu: ¿Te crees que eres un buzo, cari? Sal a la superficie y respira, please. 


Sus: Duque, ¿estás bien?
Duque: La verdad es que no lo estoy, Sus. ¿Está Duclack por ahí?
Sus: Sí. ¿Puedo ayudarte en algo? Sabes que soy tu amiga.
Duque: Estoy al límite. Lilu vive en un mundo irreal de fantasía que no es el mío. Intento conectar con ella, pero estamos en órbitas muy distintas...
Sus: Vaya...Intenta relajarte al menos esta noche. Disfruta de la fiesta y mañana intentas hablar con ella.


Seguidamente volvieron a llamar a la puerta. Eran Sinéad y Eros. A Sus le dio una gran alegría ver a sus antiguos vecinos. Adoraba a Sinéad y la consideraba una gran amiga.

Sus: ¡Habéis venido!
Sinéad: El año pasado estuvimos juntos y este no podía ser menos. ¡Oh, Sus! Tu nuevo hogar es espectacular.


Sus: Muchas gracias. Os echaba de menos.
Sinéad: Y nosotros también. Ayer nos fuimos del piso definitivamente.
Sus: ¿Os habéis mudado?
Sinéad: Sí, a un antiguo templo. Lo encontramos por casualidad. Está construido en el interior de una montaña y es espectacular. Por suerte, los humaclicks no lo han descubierto y vivimos en plena conexión con la naturaleza.
Eros: Aunque nos escapamos muchas noches para la ciudad. Nos encanta contemplar las luces navideñas.
Sinéad: La pobre Hermenegilda se echó a llorar cuando nos fuimos. Al final le he cogido cariño, aunque sea muy pesada. ¡Ah! En vuestro piso ya vive una chica. Es rubia y muy atractiva. La señora Hermenegilda nos ha contado muchas cosas sobre ella y por lo visto ahora la acosa a ella.
Sus: Ay, me da cosita pensar que en mi piso vive una desconocida...


Hermenegilda: Pues en menudo barrio está la mansión.
Sus: ¡Señora Hermenegilda!
Hermenegilda: Mira, te traigo una olla con dulces de castañuela. Son típicos de mi pueblo.
Sus: Oh, gracias. Pase pase, no se quede ahí.
Hermenegilda: Pero si está aquí la pálida millonaria y su exquisito novio.
Sinéad: Hola, señora Hermenegilda.


Hermenegilda: Me habéis abandonado todos. A mi me da igual ocho que ochenta, pero ya os había cogido cariño. Ahora me junto con una nueva vecina, Loreen. Es rubia y abogada. Tiene un dármata de esos con manchas. Es sosa, os lo digo en confianza. Habla poco y siempre está enganchada al movis. No sé para que han inventado esas máquinas. La gente ya no presta atención ni mira por donde anda.


Sus: ¡Ya es la hora! ¡Ay que nervios!
Duclack: Todavía no, esos son los cuartos.
Ben: Pues yo ya me he comido una...
Wenda: Entonces este año tendrás mala suerte.
Ben: Vete a freír espárragos.
Wen: ¡Shhhh! ¡Silencio!


Mercedes Clická: ¡Ahora empiezan las campanadas!


Empezaron a comerse las uvas, algunos con mejor suerte que otros...

Willy: ¡Puaj, me ahogo!
Atalana: Yo me las he comido todas juntas.
Lilu: ¡Me dan asco!
Sus: ¡Qué ricas!
Duclón: ¡Jajajajaja, menuda cara que se te pone, Wenda!
Wenda: Me cuesta...
Diamate: ¡Feliz año nuevo!

¡Doong!

Sus: ¡Te has adelantado!
Diamante: Ups...
Sus: ¡Feliz año nuevo!
Todos: ¡Feliz año nuevo!
Mercedes Clická: ¡Feliz años 2016!


Susanne observaba a sus familiares y amigos abrazarse y felicitarse. Desde que llegó a sus vidas, se sintió fuera de lugar. Había intentado formar parte de la familia, pero no se sentía con fuerzas para seguir intentándolo. 



Dejó una carta para Ernesto, su marido. Esperaba que entendiese el motivo de su marcha.

Querido Ernesto

No podía pretender aparecer de golpe en vuestras vidas y que me quisierais como si nada hubiese ocurrido. Han sido muchos años separados, sin saber nada de mi. Te amo, eso no quiero que lo dudes, pero no puedo seguir con esta farsa. No noto el cariño de mis nietos y mis hijas. Tú estás ausente y siempre pones excusas para no verme. En cambio, cuando vuelvo al convento, mis hermanas me acogen con mucho cariño y noto que aquel es mi hogar y el lugar al que pertenezco. Siento haberos fallado otra vez. Siempre vivirás en mi corazón y nunca dejaré de amarte. 

Tuya siempre, Susanne


Abrió la puerta y se marchó. Un taxi la estaba esperando fuera y pronto se alejó de allí para no volver más.


Lilu: Ayyy, estoy mega happy total, Duquito. Esta noche te quiero animado. Después de mover el esqueleto con la family nos iremos a una fiesta que organiza Nino en su casa. Irán famosos y la jet set más importante. 
Duque: No quiero ir.
Lilu: Pero cari, ¿qué te pasa?
Duque: Odio esas fiestas y a esa gente.
Lilu: Súbete al Titanic y húndete. Pero amor, ¿hablas en serio? ¡Que es la mega fiesta a la que toda la people con clase asiste!
Duque: Pues mira, yo no tengo clase.Estoy cansado de tus tonterías. Cuando intento hablar de algo en serio me saltas con chorradas sin sentido. Tu vida es en color de rosa, todo felicidad y alegría. No te das cuenta que no me apoyas en nada. Mi opinión para ti no tiene importancia. Me obligas a hacer cosas que no quiero y a vivir de una forma que no me gusta. No puedo más, Lilu. Eres muy egoísta.
Lilu: Pero Duque, eso no es verdad. OMG, no puedo creer lo que estás diciendo. Venga, deja de decir barbaridades y vamos a la fiesta...
Duque: ¡He dicho que no!
Lilu: ...


Duque: Lo siento, pero no puedo más. No conectamos, Lilu...Te amo, pero no creo que estemos hechos el uno para el otro. Recogeré mis cosas y me marcharé del piso. 
Lilu: ¿Me estás dejando?
Duque: Sabes muy bien que lo nuestro hace tiempo que no funciona. Vivimos en planetas distintos.
Lilu: Pero a mi me gusta tu planeta....
Duque: Lo siento. Es mejor que cada uno siga su camino por separado. Adiós, Lilu.
Lilu: Duque, si cruzas esa door, no habrá vuelta atrás...


Duque abrió la puerta y se marchó. Lilu se puso a llorar histérica. Lo llamaba desesperada pero Duque se alejó sin mirar atrás.

Lilu: ¡Duque, no me dejes! ¡Duque!

La desesperación dio paso a la rabia. Sentía ganas de ir tras él y pegarle.

Lilu: ¡Pues vete! ¡Me hacías perder mi V.I.T (Very Important Time)! ¡Te odio! 


Lulú: Nena, ¿qué haces con esa cara? ¡El maquillaje! 
Lilu: Ay, sister...
Lulú: ¿Pero que te pasa?
Lilu: Duque, me ha dejado...¡Buaaaaaa!
Lulú: ¡OMG! Lo siento, sister....¿Nos vamos?


Lilu: ¿Irme? ¡Al cuerno los hombres! Esta es mi noche y me lo pienso pasar hyperbien. ¡A por más champagne!
Lulu: Miedo me das, sister...


Eros: Feliz año nuevo, amor.
Sinéad: Gracias, Eros. Oye, ¿y si nos vamos a ver a mi padre? Me gustaría pasar esta noche junto a él.
Eros: De acuerdo. Le podemos enseñar nuestro nuevo hogar.
Sinéad: ¡Perfecto! Vamos a buscarle. 


Mientras, en la primera planta...

Duque salía del cuarto de baño. Al salir, encontró a Wenda en el rellano. Llevaba rato buscando al pirata.

Duclón: ¡Wenda! ¿Qué haces aquí?
Wenda: Andaba buscándote. ¿Te lo estás pasando bien?
Duclón: De fábula.


Wenda: Duclón...deseo tanto besarte. Llevo toda la noche intentando resistirme, pero ya no puedo más.
Duclón: Wenda. a mi me ocurre exactamente lo mismo. Deseo besar y acariciar tu piel. Esta noche estás más bella que nunca.
Wenda: Pues no lo dudes, hombretón. Bésame hasta dejarme sin aliento.


Duclón no declinó la oferta y la besó. La pasión y la lujuria los poseyeron y perdieron la razón.


Ben: Duclón, ¿estás por...? ¡No puedo creerlo!

Ben los descubrió besándose en el suelo. Duclón era su mejor amigo y Wenda su ex. Aquello le dolió tanto que se quedó paralizado sin saber que decir.


Cuando Duclón y Wenda se percataron de su presencia, se separaron en el acto. Aunque ya era demasiado tarde y no existía excusa para salvar la situación.

Duclón: Esto...no es lo que parece, Ben. Se había desmayado y...
Wenda: Da igual, Duclón. No tenemos que seguir escondiéndonos por más tiempo.
Duclón: Ben...
Ben: No esperaba esto de ti, viejo amigo.


Duclón: ¡Ben, un momento!
Ben: ¡Déjame en paz!
Wenda: Deja que se marche, ahora no es el momento de hablar...

Ben huyó a toda prisa y salió de la casa. Aquello le había dolido en el alma y no sabía cómo encajar la situación.


Diamante: ¡Ueeeeee! ¡Vamoooos! ¡Fiestaaaa!

Diamante bailaba encima de la mesa con una botella de ron en cada mano. Dante lo imitaba bailando de la misma forma.

Dante: ¡Ueeee! ¡Yupiii! ¡Chupiii!


Hermenegilda: Entonces, yo le dije que yo valgo tanto para un roto como para un descosido. Le preparé un kilo de macarrones con solis y una fuente de ensaladilla rusa. La vecina encantada, que se le saltaron los ojos cuando vio la comida. Estoy segura que come porquerías de masdonal. 
Ernesto: Señora, no estoy con ánimo para escuchar sus historias y la vida de su vecina me importa un soberano pepino.
Hermenegilda: También también, también le puse pepino a la ensaladilla. Le da un gustito muy rico. Mi mi primer marido odiaba el pepinillo, pero yo se lo ponía en todas las comidas. Decía que le tenía manía pero es que me encantaba la cara de disgusto cuando veía los pepinillos. Yo era una joven coqueta y muy chisposa, así que me gustaba divertirme con estas cosas. Una vez le...
Hilary: Lilu, ¿estás bien?
Lilu: ¡Sí! ¡Quiero otra copa de champagne!
Hilary: Lloras y ríes al mismo tiempo, cari. Algo raro te ocurre...
Wen: Nos casaremos en este 2016. Seguro que será un año maravilloso, mi amor.
Estrella: Sí, yo también estoy segura.
Sus: ¡Feliz 2016, Duclack!
Duclack: ¡Feliz 2016!


FIN

2 comentarios:

  1. ¡Qué historia más chula! Me gusta sobre todo la segunda parte. Desde el momento en que llegan Lilu y Lulú con esas faldas tan fashion. Me ha gustado, porque hemos podido ver un poquito de cada personaje. Sus preocupaciones y alegrías de este momento. Wenda es un poco impertinente con Duclack y eso de tirarse al suelo en el pasillo O.O, menudo subidón de temperatura han tenido ella y Duclón. No lo esperaba de una señora como ella. Pensaba que en estos temas sería más recatada. En cuanto a la abuela, tampoco la entiendo. No sé ni para qué ha ido a la cena, para luego largarse con sus hermanas monjas y amargar a todos. Le estoy comiendo manía al personaje. En cuanto a Duque vaya un oportuno ha explotado precisamente en una noche como hoy. Parece que Lilu aún está en la fase de incredulidad. Espero que lo supere. Y Wen y Estrella son ahora mismo los más felices preparando su futura boda. Son una pareja preciosa.
    Gracias por esta entrada y ¡Feliz Año Nuevo!

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  2. ¡Una entrada preciosa llena de emociones y sentimientos distintos! Por un lado la divertida cena familiar con todos, siguiendo por las distintas rupturas que ocurren y después por la visita de los distintos personajes que acuden a la fiesta. Me ha sorprendido gratamente que apareciesen Sinéad y Eros, me ha encantado, y después me he reído mucho con la señora Hermenegilda. Este personaje siempre lo anima todo. Es muy especial. También me ha dado pena la marcha de Sussan, pero también la entiendo. Esa sensación de querer encajar en un lugar y no haber manera de conseguirlo es muy dura. También me ha gustado mucho la descripción del nuevo hogar de Sinéad y Eros, me has dado ideas. Espero que Eros aguante viviendo allí jiji. También me ha sorprendido que Ben descubra a Wenda y a Ducklon, pero entiendo que no pueden ocultarse siempre. Ha sido una entrada llena de muchos deseos buenos y cambios que han cerrado un año e iniciado una nueva vida para todos. ¡Enhorabuena!

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